Economía

Jóvenes emprendedores superan las adversidades de la pandemia

PANDEMIA. Ante el flagelo, decidieron seguir apostando por la producción nacional. TOQUE LOCAL. Las iniciativas, que fueron premiadas, buscan brindar valor agregado.

Redefinir el modelo económico y brindar valor agregado a productos para industrias que generen empleo es el leitmotiv de tres emprendedores que recibieron galardones recientemente por su tesón, su ímpetu de seguir adelante –a pesar de los efectos adversos de la pandemia– y por generar impacto con sus iniciativas.

Son jóvenes, generan empleo y recibieron a fines del año pasado el premio a Jóvenes Empresarios Exitosos de parte de la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC).

Paulo Duarte, principal responsable de Broterra, que exporta barras de cereales a EEUU, Asia y Europa; Gabriela Campos Cervera, quien desarrolla la marca de alfajores Dulce Manjar, y Rodrigo Valdez, director de Girolabs –dedicada al desarrollo de software, apps y webs– hablan de sus desafíos y proyectan sus respectivos negocios para este 2022, que se presenta desafiante.

“Creemos en el valor de la industria nacional y en lo que se puede lograr a través de los diferentes componentes que tenemos en Paraguay. Creemos que estamos atravesando una revolución manufacturera; no tenemos que envidiar a nada de lo que viene de afuera. Broterra apuesta a competir de igual a igual”, arranca Duarte, cuya firma tiene la certificación de Empresa B.

Esto último significa que es un modelo de impacto social, ya que actúa en alianza con pequeños productores, agricultura familiar y precio de comercio justo, muy valorado en los mercados internacionales.

Con inicios en 2014 envasando semillas de chía en el Mercado 4, la empresa tiene hoy 35 colaboradores y cobertura de distribución nacional, además de envíos al Asia, EEUU y Europa. “Tenemos certificaciones del primer mundo en torno a inocuidad alimentaria; nuestra filosofía es la de la mejora continua”, subraya el emprendedor.

PROVEEDORES. Unas 2.000 familias de la agricultura familiar sirven de proveedores para los insumos de las barras de cereal que produce Broterra. “Tenemos pendiente un trabajo de trazabilidad de las comunidades con las que trabajamos de cerca”, agrega el joven empresario.

En cuanto a los efectos de la pandemia y el rubro alimenticio en el país, Duarte sostiene que se encontró una gran oportunidad para que la manufactura local demuestre su capacidad de respuesta, ya que los alimentos siguieron siendo abastecidos en los momentos más difíciles.

“La industria nacional siguió activando, nunca faltaron los alimentos en los supermercados; a pesar de que las fronteras estaban en algún tiempo prácticamente cerradas, nos dimos cuenta de nuestra capacidad de respuesta y que la gente debe reinventarse para cumplir con los compromisos. Por eso es siempre bueno redefinir los modelos productivos y crear empresas más eficientes”, enfatiza.

Para 2022, uno de los pilares de la estrategia empresarial es la expansión, con inversión en recursos para un nuevo departamento de comercio internacional, con el convencimiento de que el crecimiento de la industria es la internacionalización de productos que brindan valor a la materia prima nacional.

“Tenemos un modelo económico dependiente de la agroexportación, y con la sequía muchos productores sufren; lo que demuestra que tenemos que redefinir el modelo económico y trabajar con los que no solo dependan de exportación de materia prima”, finaliza.

Producción con toque paraguayo de maní ku’i y dulce de guayaba

Cuando Gabriela Campos Cervera iba al exterior, quería siempre retornar con un regalo para sus allegados: elegía un alfajor o un chocolate.

Luego apuntó fino y, como en Paraguay existen dulces típicos y deliciosos, aún no existía un formato diferenciado para que los extranjeros se los lleven al volver a sus países.

Entonces le nació la idea de hacer alfajores con ingredientes tradicionales, como el maní ku’i y el dulce de guayaba. “Dulce manjar - un gusto paraguayo” es la idea que sustenta el negocio con ya 11 años en el mercado local.

Los retos que se presentaron junto con las 16 personas que colaboran en la elaboración es tener un establecimiento en orden para cumplir con todos los requisitos y exigencias sanitarias. Ofrecer un producto de excelente calidad, con innovación constante, es la consigna de la empresa.

“Hoy en día estamos produciendo 28.000 unidades por mes aproximadamente; nuestro objetivo es aumentar un 50% nuestra producción e ir creciendo paulatinamente”, sostiene Gabriela; al tiempo de mencionar que también hay perspectivas de envíos al exterior.

El objetivo es posicionarse como empresa paraguaya con alcance y presencia global, con la visión de llevar un pedazo de Paraguay al mundo, y ser reconocida por sus alfajores de gran calidad y sabor, integrando elementos de la identidad local.

Respecto del rubro alimenticio en el país y las nuevas ofertas que surgen últimamente, apunta que está creciendo rápidamente, ya que cada vez más el consumidor paraguayo busca un producto nacional; además de incrementarse la preferencia a la hora de elegir un alimento, ya que el interesado apuesta más por lo nacional en los últimos tiempos.

Al momento de catalogar el sistema crediticio, menciona que la exigencia de los bancos, que solicitan la misma cantidad de documentos que para una empresa grande, muchas veces dificulta o retrasa las posibilidades de invertir en pymes. “Debería haber mayor facilidad para estas últimas”, reclama la joven empresaria.

La proyección es seguir creciendo en territorio nacional y enviar al exterior, con innovación en productos.

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