Vesely tardó apenas una hora en culminar un torneo modélico en el que se deshizo, entre otros, del letón Ernests Gulbis y del surafricano Kevin Anderson, 13 y 16 de la clasificación mundial. El checo, zurdo de 21 años, ocupa el puesto 63 y es el primero de su país en ganar el torneo neozelandés desde Jiri Novak en 1996.
Su rival, también zurdo y 44 jugador del mundo, no tuvo opciones debido a sus pobres porcentajes con el saque y a su incapacidad para neutralizar el de Vesely, que sumó once directos y el 70 por ciento de los puntos con su servicio. Mannarino solo el 50 y peor lo fue aún con el resto.
“Siempre creí que mi juego podía ser mejor que el de Mannarino”, dijo Vesely tras el partido. “Solo intenté tener paciencia y no dejarle hacer lo que le gusta”, añadió. Para el francés, que debutaba en una final, el saque del checo fue decisivo: “Cuando alguien sirve así sientes como que se te escapa”.