TEHERÁN
La República Islámica de Irán se prepara para despedir al que fuera líder supremo Alí Jamenei con los mayores funerales de su historia con seis días de ceremonias en cinco localidades iraníes e iraquíes, en medio de fuertes medidas de seguridad y cuatro meses después de su asesinato por Israel y Estados Unidos en el primer día de la guerra.
Jamenei es el protagonista absoluto en Teherán con su rostro multiplicado en carteles gigantescos por toda la ciudad. Hay imágenes del religioso rezando tocado con turbante negro y su frondosa barba blanca, pero también otros más joven con uniforme militar durante la guerra con Irak y otros con el eslogan: “Debemos levantarnos”.
También abundan las banderas negras en una ciudad a la que se esperan que acudan unos 20 millones de personas para despedir al ayatolá que rigió los destinos de Irán durante más de 36 años con mano de hierro, lo que superaría los 10 millones que asistieron al del fundador de la República Islámica Ruholá Jomeiní en 1989.
Los sepelios incluyen a varios familiares de Jamenei asesinados con él el 28 de febrero como son su hija mayor Boshra Jamenei, su nieta Zahra Mohamadi Golpayegani, su yerno Mesbaholhoda Bageri Kani y Zahra Hadad Adel, esposa de su hijo y nuevo líder supremo Mojtaba.
Aunque los funerales comienzan oficialmente mañana, hoy se realizará una ceremonia para altos cargos iraníes y representantes extranjeros cerrada al público.
De momento se ha confirmado la presencia del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el presidente de Georgia, Mijaíl Kavlashvili.
Las exequias públicas comenzarán en la mezquita Mosala de Teherán, donde los dolientes podrán dar el último adiós al religioso desde las 06:00 de la mañana del sábado hasta las 20:00 del domingo de manera ininterrumpida. Un día después, el cortejo fúnebre recorrerá la capital en un trayecto de 12 kilómetros desde la plaza de Imam Husein hasta la plaza Azadi, lugar habitual de celebraciones multitudinarias en el país persa.
El cortejo fúnebre se desplazará el martes a la ciudad de Qom. El miércoles los funerales se desplazarán a Irak.
Finalmente, el jueves Jamenei será enterrado en su ciudad iraní natal de Mashad, la más sagrada del país por acoger el mausoleo del imán Reza, el octavo del chiismo, y que acogerá su tumba.