Al Centro de Rehabilitación del Instituto de Previsión Social (IPS) llegan, cada mes, 200 pacientes nuevos: la mayoría de ellos como consecuencia de accidentes de tránsito.
Anualmente, este lugar brinda una rehabilitación integral (física y neurológica) a unos 15.000 asegurados de IPS.
“Lo que más vemos aquí como secuelas de accidentes de tránsito son los politraumatizados, específicamente traumatismos craneoencefálicos y amputados”, explica la doctora María José Irrazábal, directora de la institución.
Estas amputaciones, sobre todo de piernas, se producen en pacientes muy jóvenes. “Anteriormente nuestras estadísticas de pacientes amputados se referían a personas diabéticas, mayores de edad. Ahora son jóvenes, como consecuencia de accidentes de tránsito”, revela.
El proceso de rehabilitación es largo en la mayoría de los casos. “Un paciente realiza, como mínimo, 10 sesiones y puede llevar años en rehabilitación”, comenta.
Sin embargo, debido al aumento de la demanda de atención, se han visto obligados a limitar el número de sesiones a 60, para que más pacientes puedan beneficiarse.
“Sin dudas los accidentes están teniendo un impacto importante, no solo para este instituto, sino para el resto del país”, afirma Irrazábal.