21 feb. 2024

Intentarán realizar por tercera vez la preliminar para Quesnel

La jueza penal de Garantías, María Gricelda Caballero, fijó fecha, por tercera vez, para la audiencia pública preliminar a Rubén Darío Quesnel, ex titular del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) procesado por vender unas 25 mil hectáreas pertenecientes a la comunidad Cuyabia de la etnia Ayoreo.

Rubén Darío Quesnel

Rubén Darío Quesnel

La audiencia se debe realizar el próximo miércoles 5 de febrero y en la ocasión la magistrada deberá decidir si eleva o no el caso a un juicio oral y público.

Además de Quesnel, en la causa están acusadas la escribana Justina Maribel Esteche Bareiro y Julia Beatriz Vargas Meza, quien compró la propiedad chaqueña en cuestión en noviembre de 2012.

La acusación de la fiscala Alba Delvalle relata que Quesnel, en su carácter de presidente del Indi, autorizó la venta del inmueble ubicado en Mariscal Estigarribia, Departamento de Boquerón.

El Ministerio Público menciona en su escrito que esta operación estaba prohibida hasta por la misma Constitución Nacional, que en su artículo 64 establece que las tierras de los pueblos originarios no son transferibles. Además, la venta del inmueble a Julia Vargas Meza dejó en el abandono a unas 19 familias indígenas, concluyó la pesquisa del Ministerio Público.

“En la hipótesis de que (el inmueble) estuviera en el comercio, su precio ascendería a la suma de 5 millones de dólares”, expresa la acusación y fiscal. La venta de la propiedad se concretó por G. 1.250.000.000, el 5 por ciento del valor que tiene en el mercado. Por su parte, los abogados de Vargas Meza ofrecieron devolver las tierras al Indi para que ella sea beneficiada con una salida procesal. Este último punto deberá ser dirimido en la audiencia preliminar, según indicó la fiscala Delvalle.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.