Julio Fernández, titular de la DNA, apuntó que la citada medida implementada un tiempo con Brasil, pero que ahora sigue con Argentina, debido a que este país mantiene blindadas sus fronteras, muestra el impacto y cómo las importaciones en estas zonas dependen mucho del consumo externo e interno.
“La fuerte caída de la capacidad de compra del Brasil nos afectó bastante. El régimen de turismo (en alusión fundamentalmente a la frontera en Ciudad del Este) quedó en un 50% de lo fue el 2019”, apuntó.
Dijo que ahora en diciembre están teniendo una buena recuperación, pero hasta noviembre pasado la caída fue del citado porcentaje. Indicó que el régimen de turismo representa el 12% del total de las recaudaciones. “Entonces, por más que la economía nuestra tuvo un repunte interno, a nosotros lo que nos afecta es el consumo externo. Es decir, la reexportación que es básicamente la triangulación”, recalcó.
Fernández sostuvo que este mes de diciembre han observado una recuperación del comercio fronterizo, pero básicamente obedece al aguinaldo brasileño. “Tenemos que hay movimiento bastante fuerte en este momento de electrónica, de comercio de celulares, pero durante todo el año tuvimos fuerte impacto negativo”, subrayó. Agregó que el consumo estuvo afectado y el régimen de turismo, básicamente vinculado al Brasil en su capacidad de compra, razón por la cual al abrir el puente no es que se tuvo una reactivación acelerada.
En el caso de Argentina, comentó que también estuvo afectada. “Ellos también compran de nosotros lo vinculado a electrónica, pero es mínima. Del 100% de los importados de informática, 92% va al mercado brasileño y 5% al mercado argentino”, detalló. Agregó que las fronteras generan un movimiento importante en materia de generación de empleo.