El volcán Kelud, considerado uno de los más peligrosos de Java, empezó a lanzar rocas y ceniza el jueves por la noche, pocas horas después de que se diera la alerta.
Los corresponsales en el lugar vieron ayer a los habitantes aterrorizados, huyendo del volcán en moto o en coche. “Toda la zona estaba temblando, era como estar en un barco en alta mar. Mientras huíamos vimos la lava que corría como si fuera un río”, dijo Sunar, un indonesio de 60 años de un pueblo del distrito de Blitar.
Un hombre y una mujer, ambos de 60 años, fallecieron en sus casas, que se hundieron por el impacto de la ceniza y las rocas. “Las casas eran muy frágiles y se hundieron bajo el peso”, dijo Sutopo Purwo Nugroho, el portavoz en Java de la agencia nacional de desastres naturales, que también anunció la muerte por asfixia de un hombre mayor. Nugroho confirmó que la lluvia y las cenizas alcanzan un radio de 15 kilómetros alrededor del cráter. Cerca de 200.000 personas recibieron la orden de evacuar la zona, pero hasta ahora solo 75.000 llegaron a los refugios. Las autoridades enviaron SMS a los habitantes de aldeas pidiéndoles que no regresaran a sus hogares, porque en algunos lugares corren ríos de lava y hay gran concentración de azufre en el aire. También las ciudades de Surabaya, Yogyakarta, Solo, Semarang y Bandung, en el Este de Java, quedaron cubiertas de cenizas y tuvieron que cancelarse varios vuelos. AFP