Interior

Indigente da muestra de gran solidaridad en Colonias Unidas

 

Alrededor de 2.000 tapitas de gaseosas recogidas en las calles de Colonias Unidas serán donadas para ayudar económicamente a los niños enfermos de cáncer. La importante obra solidaria la está realizando un conocido indigente que desde hace muchos años recorre las arterias de Hohenau, Obligado y Bella Vista. Se trata de Hugo Grulke, oriundo de Hohenau, quien con unas bolsas cargadas a sus espaldas camina de un lugar a otro al parecer sin preocuparse por nada.

Miembro de una conocida familia de la zona de Hohenau Puerto, Grulke es conocido en la región por sus largas caminatas, deambulando por las tres Colonias, pero también de tanto en tanto va hasta Encarnación y otras localidades del Departamento de Itapúa. En medio de su insolvencia económica, dando cátedra de solidaridad, juntó las tapitas con el deseo y el objetivo a ayudar a los niños enfermos de leucemia. “Yo escuché que existe una campaña donde se juntan las tapitas, se las entrega en bancos y estaciones de servicio que luego cambian por dinero y ese dinero le llevan a esos chicos enfermos, por eso venía juntando desde hace mucho tiempo y ahora voy a hacer la entrega correspondiente”, dijo.

Hugo Grulke es muy conocido y apreciado en las Colonias Unidas, porque nunca le faltó el respeto a nadie ni tampoco molesta a los demás con la forma de vida que eligió para él, que es deambular por todos lados sin tener en cuenta el tiempo ni preocuparse por nada ni nadie, según contó.

Con leves trastornos mentales, el hombre, sin embargo, habla perfectamente el castellano, el guaraní y el idioma de sus ancestros, el alemán. Tiene cerca de 60 años y desde pequeño está en la calle. En muchos casos recibe la ayuda de la gente que para en la calle y le da algún dinero en efectivo u otro tipo de ayuda.

Las más de 2.000 tapitas son de variados colores de distintas gaseosas que se comercializan en el mercado y que tras ser destapadas mucha gente las tira en la vía pública. Grulke dijo que de la cantidad que posee, muchas de las tapitas son de gaseosas que él mismo había consumido.

Diego Becker, un funcionario bancario de la zona, es quien hará los contactos para la entrega de las tapitas para que se pueda cumplir el objetivo de Grulke, que efectivamente el importe de la venta de las mismas sea acercado a alguna institución que ayuda a los niños enfermos. Para mí es un gesto muy valioso de este señor que anda por la calles, quizás no será mucho el valor económico, pero para él es mucho y es la forma en que quiere ayudar.

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