Por Roberto Irrazábal
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Uno de los dos imputados por extorsión a la empresa Empo, Carlos Cámeron, admitió que es él quien aparece en la cámara oculta del Ministerio Público, pero que el audio de la grabación está montado, aunque la voz que se escucha es idéntica a la suya.
En la grabación se lo oye hablando de dinero que recibe él, el abogado Miguel Micerlián y la fiscala María Bernarda Álvarez de parte de la dueña de la firma El Farol, Adelaida Cañete, y su hijo Hans Stassek, para perjudicar a la empresa Empo, en un plan para extorsionar a esta última.
Cámeron admitió que aparece en el video, pero que el mismo es de una fecha anterior, posiblemente fines del año pasado y no del día que señalan los agentes fiscales, el 15 de abril pasado, según dijo.
En base a la cámara oculta y otras pruebas, el fiscal Marcelo Conigliaro imputó, el pasado 30 de abril, a Cámeron y al dirigente social Martín Brandell por extorsión y coacción.
Ambos supuestamente pretendían extorsionar a los directivos de Empo, pidiéndoles 500 millones a cambio de retirar las demandas que iniciaron en su contra, según lo expresó el propio director ejecutivo de Empo, Enrique Ortuoste.
El imputado recalcó que no conoce a los directivos de El Farol, y que a la fiscala Álvarez solo la ubica porque llevaba el caso que él denunció, pero que nunca le entregó ningún sobre de dinero.
Anunció que presentará por su parte una acción contra sus denunciantes. Cámeron hizo estas declaraciones en una visita a la Redacción de Última Hora, adonde llegó acompañado del abogado Miguel Micerlian, también involucrado en el caso.
PEDIDO DE NULIDAD. Señalando varios supuestos errores del procedimiento, Cámeron presentó un pedido de “nulidad absoluta del acta de imputación”, para su caso y el de Brandell. Se despachó contra los dos denunciantes del caso, Carlos Gustavo Montañez Sanabria y Ubaldo Joel Krausse López, quienes fueron personas cercanas suyas.
“Todo es un circo montado por dos personas que, como se puede desprender de la declaración misma, este Krausse era un secretario mío y el señor Carlos Gustavo Montañez es mi compadre, el padrino de mi hijo, llevamos una amistad íntima de hace 12 años para arriba y, evidentemente, ellos hicieron lo que hicieron por algún interés o algún pago que le habrá hecho la otra parte”, lanzó.
Señaló además que todo el despliegue de la denuncia y de los fiscales es con el objetivo de “ensuciar su nombre” para que desista de las acciones legales que promovió ante la Fiscalía del Medio Ambiente, por “contaminaciones existentes en Cateura y una acción en el tribunal de Cuentas para impugnar la licencia mal otorgada por la Seam”, manifestó.