EFE, AFP y AP
MÉXICO DF
El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) protagonizó un impresionante resurgimiento electoral, retomó el control mayoritario de la Cámara de Diputados y se consolidó a la cabeza en 19 de los 32 estados de México, según los últimos datos dados a conocer por las autoridades.
Con el 98,65% de los votos computados en la elección para renovar la Cámara Baja, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) sitúa al PRI con el 36,83% de los sufragios, seguido del oficialista Partido Acción Nacional (PAN) con 27,96%, y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) con 12,23%.
Detrás de las 3 fuerzas políticas dominantes mexicanas se ubicaron el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), principal aliado del PRI, con 6,72% del voto; el Partido del Trabajo (3,69%), Nueva Alianza (3,41%), Convergencia (2,5%) y el Partido Socialdemócrata (PSD, 1,03%).
ABSTENCIÓN. Estos resultados, en una elección que tuvo una abstención del 55,29%, condenan a la desaparición al PSD, ya que según las leyes mexicanas, para conservar el registro oficial como partido y recibir fondos del Estado, una formación política debe obtener como mínimo el 2% de los votos. Los datos difundidos hasta ahora son preliminares y preceden a los resultados oficiales, que se conocerán mañana.
Las proyecciones electorales realizadas por algunos especialistas apuntan a que el PRI pasaría de tener 106 escaños en la Cámara de Diputados, a ocupar unos 243 de un total de 500, aunque la cifra final se conocerá solamente cuando se difundan los resultados oficiales.
Por el contrario, todos los demás partidos se mantienen igual o pierden participación legislativa: el PAN pasa de 206 diputados a 140; el PRD de 126 a 74; el PVEM de 17 a 18; el PT de 11 a 12; Convergencia de 18 a 5; Nueva alianza de 9 a 7; y el PSD de 5 a 0.
El PRI gobernó ininterrumpidamente entre 1929 y 2000, la mayor parte de esa etapa como partido hegemónico y casi totalitario. Hace 9 años fue desbancado del poder por el PAN que, con Vicente Fox, le arrebató la Presidencia en los comicios de 2000, triunfo que fue refrendado en 2006 por Felipe Calderón, quien gobernará hasta 2012.
ALIANZAS. La presidenta del PRI, Beatriz Paredes, afirmó en una entrevista con el canal Televisa que esa formación política tendrá la posibilidad de consolidar su relación con el PVEM y “armar otras alianzas”, para tener “un peso muy determinante en el Congreso”.
La suma de diputados del PRI y el PVEM les aseguraría a los priístas una mayoría absoluta en la Cámara Baja.
Además, los últimos datos de los institutos electorales estatales muestran que el PRI ganó en cinco de los seis estados en disputa.
El partido mantuvo el control en Nuevo León, Campeche y Colima y le quitó al PAN, la formación del mandatario mexicano, Felipe Calderón, los de Querétaro y San Luis Potosí.
Tras las elecciones del domingo, el PRI gobernará ahora en 19 de los 32 estados, uno más que antes, el PAN en 7, y el izquierdista PRD, en 6.
Además, el PRI se hizo con las alcaldías de ciudades importantes como Guadalajara, Cuernavaca, Manzanillo, Toluca, Nezahualcóyotl, Ecatepec y Tlalnepantla.
NUEVOS ACUERDOS
El presidente de México, Felipe Calderón, pidió a los diputados elegidos colaborar por encima de cualquier interés partidista para buscar acuerdos en favor del bienestar de los mexicanos.
En un mensaje, Calderón, del PAN, pidió centrar esfuerzos “en las coincidencias, en privilegiar lo mucho que nos une y en alcanzar los acuerdos que reclama el país para recuperar cuanto antes el crecimiento económico, la generación de empleos y la seguridad pública”.
“El Gobierno -dijo Calderón- reconoce la nueva composición de la Cámara de Diputados, felicito a los electos y manifiesto la mejor disposición para dialogar y colaborar con los diputados”. En su opinión, tras el nombramiento de los nuevos cargos, hay que iniciar “un proceso de colaboración y de corresponsabilidad, a fin de buscar los acuerdos que permitan elevar el bienestar, especialmente de los que menos tienen”. Insistió en que la elección democrática, “más allá del partido al que se pertenezca” obliga a gobernar y a legislar para todos. Agregó que los grandes retos demandan la suma de esfuerzos y el poner en el centro el interés de la nación por encima del interés de cada partido.