Karen Rosales, especialista de Actividades para Empleadores del Cono Sur de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), adelantó este martes a Última Hora detalles sobre la presentación de un estudio preliminar elaborado junto al Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya (CEE-UIP). El documento analiza el impacto potencial del Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur en Paraguay y se presentará este jueves 17 de setiembre.
El trabajo examina las oportunidades que el acuerdo puede generar para el país, el potencial de relocalización industrial y sus efectos sobre la actividad económica. “Dentro de ese marco con el Centro de Estudios Económicos de la UIP hemos acompañado dos proyectos”, señaló Rosales.
El estudio evalúa tanto las oportunidades como los desafíos que implica la firma del acuerdo, concretada tras 25 años de negociaciones. “Sabemos que esto tiene muchas oportunidades para Paraguay, pero también representa muchos desafíos porque hay temas estructurales que debemos seguir trabajando. Alrededor del 85% de las empresas en Paraguay son mipymes. Hay todavía por arriba de un 60% de informalidad en el sector productivo. Entonces son desafíos que hay que ir abordando, sobre todo para poder asegurar crecimiento, trazabilidad y poder cumplir con estándares internacionales para internacionalizarse en las cadenas productivas”, explicó.
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Rosales indicó que se identificaron sectores con mayor potencial de crecimiento, desarrollo económico y generación de empleo. Entre ellos se mencionaron el metalúrgico y el de plásticos. Además, se desarrolla un análisis específico de otros 12 sectores, entre los que se incluye la agroindustria, con capacidad de abastecer mercados europeos.
El documento revisa las condiciones actuales de estos sectores: costos laborales, trazabilidad y nivel de cumplimiento de requisitos. “Estas al final se vuelven restricciones que no son únicamente arancelarias. Dentro de un acuerdo, ahora los temas de trazabilidad, de los requisitos ambientales y laborales, estándares sanitarios, certificaciones y otras exigencias hacen que nos enfoquemos un poco más en estos otros sectores”, afirmó.
Según la especialista, Paraguay aparece en una posición favorable para atraer inversión y relocalización productiva. Esto permitiría no solo aumentar exportaciones, sino también incrementar la capacidad de producir localmente y reducir la dependencia de importaciones, lo que suma competitividad al país.
El análisis incluye el posible cambio en el comercio de exportaciones e importaciones, la creación o desviación de intercambios, los sectores que podrían resultar favorecidos por las condiciones arancelarias y aquellos más expuestos a la negociación bilateral. También se estudiaron nuevas actividades industriales que podrían desarrollarse aprovechando la ubicación geográfica de Paraguay y su integración en el Mercosur.
Se examinaron las cadenas de suministro y de valor agregado, las oportunidades de inserción en cadenas regionales y globales, y el impacto sobre el empleo. Esto abarca la creación o destrucción de puestos de trabajo en sectores que se mecanicen o experimenten un auge, la masa salarial, el empleo formal y la aparición de nuevas actividades. Un componente ambiental orienta la mirada hacia los empleos verdes. “Paraguay tiene una gran oportunidad para enfocarse en esto debido a su matriz energética y al potencial que hay de energía”, señaló Rosales.
Por otro lado, la OIT viene acompañando desde hace varios años la construcción de una hoja de ruta para que el sector empleador aporte insumos a una política industrial. Esta conversación involucró al sector privado, al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y al Ministerio de Trabajo. Se elaboraron propuestas sobre cómo avanzar en esa política.
Uno de los instrumentos es el modelo VIA, desarrollado por el Centro de Estudios Económicos de la UIP en trabajo conjunto con la OIT. El modelo analiza la viabilidad, el impacto y el alcance de los sectores productivos. No prioriza sectores de manera automática, sino que los estudia en profundidad para identificar cuáles tienen mayor potencial de crecimiento económico y de generación de empleo de calidad, y cuáles enfrentan desventajas que requieren trabajo conjunto para mejorar sus condiciones.
Como parte de esta agenda, se realizará un taller sobre la aplicación del modelo VIA en el MIC. El objetivo es identificar sectores con potencial para convertirse en motores de crecimiento y determinar las condiciones necesarias para aumentar su productividad y generar empleo de calidad.
Rosales se encuentra en Paraguay para participar en distintos espacios de intercambio junto a la UIP, vinculados a transformación tecnológica, desarrollo productivo, generación de conocimiento y nuevas oportunidades para las empresas.
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