20 abr. 2026

Humildad y caridad

Por P. Víctor Urrestarazu
vurrestarazu@villamorra.org
La humildad es una nota distintiva básica, uno de los cimientos de la auténtica vida cristiana, porque es la morada de la caridad. San Agustín afirmaba: “Si me preguntáis qué es lo más esencial en la religión y en la disciplina de Jesucristo, os responderé: lo primero es la humildad, lo segundo, la humildad, y lo tercero, la humildad”.
En la humildad de Jesús, se nos muestra la hondura del amor de Dios por nosotros y se nos enseña el camino real que conduce a la plenitud de ese amor.
La vida cristiana consiste en la identificación con Cristo: sólo en la medida en que nos unimos a Él somos introducidos en la comunión con el Dios viviente, fuente de toda caridad, y nos hacemos capaces de amar a los demás hombres con su mismo amor. Ser humilde como lo fue Cristo significa servir a todos, muriendo al hombre viejo, a las tendencias que el pecado original desordenó en nuestra naturaleza.