País

Humildad

 

Hoy meditamos el Evangelio según San Marcos 8, 34-9, 1.

Nosotros debemos recordar con frecuencia que Dios ha de ser en todo momento la referencia constante de nuestros deseos y proyectos, y que la tendencia a dejarse llevar por la soberbia perdura en el corazón de todo hombre, de toda mujer, hasta el momento mismo de su muerte.

Esa soberbia nos incita a “ser como Dios”, aunque sea en el pequeño ámbito de nuestros intereses, o a prescindir de él, como si no fuera nuestro Creador y Salvador, del que dependemos en el ser y en el existir. Lo mismo que en la narración de los hechos de Babel, una de las primeras consecuencias de la soberbia es la desunión: En la misma familia, entre hermanos, amigos, colegas, vecinos.

No queramos prescindir del Señor en nuestros proyectos. “Él es el fundamento y nosotros el edificio; él es el tallo de la cepa y nosotros las ramas (...). Él es la vida y nosotros vivimos por él (...); es la luz y disipa nuestra oscuridad” (7). Nuestra vida no tiene sentido sin Cristo; no debe tener otro fundamento. Todo quedaría desunido y roto si no acudiéramos a él en nuestras obras.

El papa Francisco a propósito del evangelio de hoy dijo: “¿Qué significa perder la vida por causa de Jesús? Esto puede suceder de dos maneras explícitamente confesando la fe, o implícitamente defendiendo la verdad. Pensemos: ¡Cuántos papás y mamás cada día ponen en práctica su fe ofreciendo concretamente su propia vida por el bien de la familia! Pensemos en esto.

¡Cuántos sacerdotes, religiosos y religiosas desarrollan con generosidad su servicio por el Reino de Dios!

¡Cuántos jóvenes renuncian a sus propios intereses para dedicarse a los niños, a los minusválidos, a los ancianos!

Y después hay tantas personas, cristianos y no cristianos, que pierden su propia vida por la verdad. Y Cristo ha dicho “yo soy la verdad”, por tanto, quien sirve a la verdad sirve a Cristo.

(...) ¡Cuántas personas pagan a caro precio el compromiso por la verdad! ¡Cuántos hombres rectos prefieren ir contracorriente, con tal de no renegar la voz de la conciencia, la voz de la verdad!

(Frases extractadas de http://www.homiletica.org/francisfernandez/franciscofernandez0236.htm y https://www.pildorasdefe.net/liturgia/evangelio-del-dia-cargar-cruz-renunciar-seguir-a-jesus).

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