Sacerdotes y catequistas salesianos fueron ayer a saludar a monseñor Ismael Rolón, con motivo de su cumpleaños número 96.
Figura emblemática de la Iglesia paraguaya, monseñor Rolón es el tercer obispo más longevo del mundo.
Referentes locales lo consideran un ejemplo moral dentro de la Iglesia Latinoamericana y paraguaya, porque siempre ha reflejado su compromiso social con el pueblo como pastor de la libertad y los derechos humanos.
En una época difícil como la dictadura stronista, monseñor Rolón tomó la decisión indeclinable de abandonar el Consejo de Estado. Eso marcó el fin del matrimonio Iglesia-Estado durante la dictadura.
Ismael Rolón, además, puso en el centro de la preocupación del sistema pastoral el problema de los derechos humanos en el Paraguay.
La lucha social del religioso estuvo marcada por la defensa incansable de la democracia y la apertura política.
El obispo se inició en la vida religiosa con tal solo 13 años de edad, cuando ingresó al Seminario Salesiano de Manga, Uruguay.
El 23 de noviembre de 1941 se ordenó sacerdote y el 2 de agosto de 1960.
El pasado sábado se cumplieron 44 años de su proclamación como primer obispo de la capital espiritual del país, en 1966.
En 1970, fue promovido a arzobispo de Asunción y en el año 1989 se convirtió en obispo emérito de Asunción.