El informe forense fue presentado ante la fiscala de la causa, Esmilda Álvarez, quien hasta el momento no puede confirmar quién inició el tiroteo que había acabado con la vida del joven Kennedy y dejó herido al oficial ayudante de Investigación de Delitos, Alfredo González Gavilán, en el tiroteo registrado sobre la ruta Mariscal Estigarribia casi Soldado Ovelar, de Fernando de la Mora.
Según mencionó la agente del Ministerio Público, los impactos de bala que recibió el joven en la espalda tienen la característica de un 9 mm, es decir el tipo de arma que utilizó el agente esa noche, y que uno de los proyectiles que se encontró es de ese calibre. Sin embargo, no puede confirmar aún dicha hipótesis.
En su declaración, el chofer del colectivo de la Línea 27, Édgar David Vega Servín, manifestó que el policía se encontraba en el primer asiento y cuando los jóvenes atacaron el bus, el conductor cerró ambas puertas. Sin embargo, el agente le pidió que las abra nuevamente y cruzó el molinete para ponerse en la estribera.
Según la declaración del chofer, en ese momento paró la marcha y se echó debajo de su asiento, ya que presumió que se iba a iniciar un tiroteo al ver al joven, ahora fallecido, sacar su arma, como también el policía. Según la fiscala, el conductor dijo que ya no vio nada, solo escuchó los disparos, por lo que no sabe quién inició el tiroteo.
En su declaración, el chofer mencionó que los atacantes intentaron subir al bus con arma en mano.
“No me queda claro aún quién inició los disparos, pero sí que existe un joven fallecido y un policía herido que debemos de determinar sobre dos aristas que tiene la investigación: una, sobre la muerte del joven y otra, el ataque al bus que presenta varios impactos de bala”, dijo la fiscala Álvarez.
En otro momento, dijo que los impactos de bala que recibió en la espalda el joven aún no se puede determinar si son de entrada o salida, ya que primeramente el menor había recibido asistencia en el Centro de Emergencias Médicas, donde se le realizaron varias intervenciones quirúrgicas por la gravedad de su estado, hasta que le extirparon uno de los pulmones que fue afectado.
“No se puede determinar si las heridas presentadas en la espalda sean de proyectiles que fueron disparados por el agente”, explicó.
Ante esto, Álvarez solicitó el historial clínico del chico que le será proporcionado por el Centro de Emergencias Médicas.
Pudo seguir. Según mencionó el chofer del bus en su declaración testifical, que escuchó gritar al oficial González que fue herido y que luego de terminar la refriega, el agente bajó del bus bañado en sangre y le pidió al chofer que retomara su camino, que él tomaría el suyo.
Álvarez manifestó que el bus presentaba varios impactos de bala y en el lugar se encontraron casquillos de 9 mm.
La fiscala llamará a declarar a todos los testigos que vieron el hecho, como el panchero de la esquina que no se presentó en la víspera.