Economía

Hijos de la clase media siguen con sus padres para mantener estándar de vida

Cada vez más jóvenes, si bien ya cuentan con la edad suficiente para emanciparse, siguen viviendo en la comodidad del hogar familiar. El costo de la emancipación es muy elevado para sus pretensiones.

A los hijos de la clase media les cuesta cada vez más abandonar la comodidad del hogar de los padres, porque implica gastos que no formaban parte de su presupuesto, como el pago de alquiler, alimentación,luz, lavandería y gastos propios de vestimenta, ocio y estudios, que constituyen un importante egreso en su presupuesto mensual, según asesores financieros y sociólogos. 

El costo mínimo del alquiler de un departamento monoambiente, sin muchos lujos, hoy es G. 1 millón, enbarrios más o menos cercanos al centro, lo que sumado a los gastos de servicios básicos, como lavandería y alimentación, etc., suman el doble.

A esto hay que agregar gastos de pasajes o combustible, si es que tiene vehículo, ocio y vestimenta, cuota o gastos de la universidad, etc., para lo cual el ingreso mínimo requerido es de G. 3.000.000, si se quiere mantener el estándar de vida de clase media. Vale recordar que el sueldo básico mensual es hoy de G. 1.658.232 y que el 45% de los jóvenes paraguayos (18 a 30 años) no alcanza a ganar ni
siquiera dicho monto. 

SUMA Y SIGUE. Así, hoy son muchos más los hombres y mujeres que, pasados los 30 años, siguen en el confort del hogar paterno y las comodidades que esto implica, porque el costo de emanciparse es cada vez más alto; también tiene que ver con la expectativa de vida de esta generación, comentó Patrica dos Santos, consultora de Recursos Humanos.

Entonces, esta generación nacida entre 1981 y el 2000, conocida como Generación Y, prefiere
no asumir la responsabilidad de cargar con todos esos gastos que implica vivir fuera de la casa paterna e invierten su dinero y su tiempo en las cosas que les da placer, tardando más tiempo en desprenderse del seno familiar, agregó.

PRESUPUESTO. A su vez, el asesor financiero Stanley Canova señaló que la clave para tomar la decisión de vivir solo es presupuestar todos los gastos y los ingresos, que dará la pauta de si es o no sustentable salir de casa de los padres, cosa que tarde o temprano debe darse.

"Hay que ver cuánto costarán el alquiler, la comida, los gastos de mantención versus cuánto generaré en términos de renta mensual (sueldo y/o comisión). También diferir si estaré encarando mis costos de vida solo o con mi pareja", dijo.

La economista Gloria Ayala agregó que las comodidades como ropa limpia, comida lista y otros detalles que se consideran como "mimos de mamá", no estarán presentes al momento de vivir solo e implican un costo económico, financiero y afectivo que no es dimensionado al independizarse, pero que debe ser analizado para que la decisión sea con seguridad y disfrute, y para evitar un impacto negativo. 

Una práctica que toma fuerza en nuestro medio es buscar un roommate (compañero de cuarto) para compartir los gastos, pero que trae aparejadas cuestiones propias de la convivencia . 

Otro factor que incide a la hora de decidir disfrutar por más tiempo de la comodidad del seno familiar
es que independizarse implicará tener más limitaciones en salidas, vestimentas y ocio, porque los ingresos deben priorizar el pago de cuentas.

CALIDAD DE VIDA. Las personas que tardan más tiempo en independizarse pertenecen más bien a la clase media más acomodada, que tienen todas las comodidades de las que les cuesta desprenderse. En los casos más humildes, la incomodidad  de vivir en condiciones humildes empuja a salir de la casa paterna y emanciparse más temprano.

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