En ese sentido, la mujer explicó que decidió abandonar la zona de Curuguaty y se mudó a Asunción, donde reside hace dos años junto a su marido y sus dos hijos.
“Mi papá hace mucho venía recibiendo amenazas por todos lados y, por ende, tuve que abandonar la ciudad de Curuguaty y venir a la capital. Me mudé a Asunción hace un par de años”, relató Dyrsen durante una comunicación telefónica con Radio Ñandutí.
También aclaró que su papá “nunca estuvo de acuerdo que llegue a estudiar la carrera de periodismo, nunca me apoyó, pero a mí me gustaba demasiado y no le quedó de otra que aceptar mi decisión”.
Sobre la inseguridad de la frontera, la mujer recordó que en una oportunidad intentaron secuestrarla. “En una ocasión me quisieron secuestrar a la salida del colegio. Me perseguían en una camioneta y entonces, a través de mis compañeros que me ayudaban, puede llegar rápido a mi casa. Eso fue hace tiempo, cuando tenía 13 años”, aclaró.
“Siempre, yo y mis abuelos nos oponíamos a sus investigaciones y él nunca cambió de parecer y siempre mantuvo su postura, amaba mucho su trabajo, amaba todo lo que hacía con respecto a su trabajo. Prácticamente su vida entregó diciendo la verdad”, recalcó. En otro pasaje de la nota, la mujer se negó a hablar de Vilmar Acosta Marqués, alias Neneco, y, por último, pidió justicia en el caso de su padre.