Economía

Hidroenergía: Experta recomienda industrialización verde y sostenible

En Foro Energético sugirió a Paraguay insertarse en cadenas de producción regionales, aprovechando la energía limpia. Otros especialistas abordaron la geopolítica ligada a la energía.

Paraguay debe aprovechar su superávit energético y masivo para una industrialización verde, que genere desarrollo sostenible y sustentable, a criterio de la especialista Christine Folch, de la Universidad de Duke (EEUU), quien expuso ayer en el Foro Energético Paraguay 2020 y viene estudiando la evolución energética del país.

El futuro de la geopolítica de la energía en el Cono Sur, se titula el eje temático del Foro, que continúa hoy en el Instituto del Banco Central del Paraguay y que constituye un espacio de formación y participación pública, con el objetivo de establecer el debate sobre las oportunidades de desarrollo con base en los recursos energéticos abundantes.

Con el abordaje sugerido por la especialista se logrará calidad para la gente, ya que no solo se deberá lograr un escenario sostenible y sustentable en términos económicos, sino que también sea respetuoso del medioambiente, según mencionó.

La transformación que podría tener Paraguay es, a su criterio, una que genere industrialización alejada de los formatos y modelos de los siglos XIX y XX; es decir, bajo conceptos y estándares modernos y a tono con lo que el mundo incentiva, o sea las industrias verdes.

En el proceso de industrialización, consideró muy valedero que Paraguay se convierta en parte importante de la cadena de producción; y citó el conocido triángulo del litio, formado por Bolivia, Chile y Argentina, países productores. Resaltó que la futura ruta bioceánica pasará por esa zona, y que podría bien nuestro país aprovechar la cercanía de los mayores yacimientos de litio para abrir fábricas donde la electricidad es abundante, con el fin de procesar el mineral y ofrecer el producto terminado a la industria automotriz brasileña.

“Paraguay no solo debe mirar a lo urgente; es decir, a las negociaciones en torno al año 2023, ya que el mismo nombre del foro es Paraguay 2040; lo cual implica una visión a largo plazo, ya que las necesidades no se pueden resolver de un momento a otro, sino que se debe planificar”, sostuvo. Desde su perspectiva, es más importante que nuestro país pregunte no sobre las posiciones a negociar en torno al Anexo C, sino generar investigaciones y análisis más profundos sobre los intereses: “Una mala estrategia de negociación es tomar posición y pelear sobre esas posiciones”, enfatizó.

logros. Por su parte, Victorio Oxilia, PhD en Energía por la Universidad de São Paulo, enfatizó tres casos en donde la diplomacia paraguaya tuvo logros pertinentes a una geopolítica, y los citó como casos exitosos. El primero es el Acta de Foz de Yguazú, de 1966, que zanjó conflictos con relación a límites entre Paraguay y Brasil; también el Tratado de Yacyretá, que cambió el concepto de recurso natural e incorporó el término territorio inundado, con un 80% que le corresponde a Paraguay; y por último, el Acuerdo Lugo-Lula, de julio de 2009, con el que se obtuvieron beneficios. A su criterio, el gran desafío ahora es llevar energía para el desarrollo en el Paraguay y llegar a una mesa bilateral de negociaciones, en un contexto geopolítico especial.


Por más beneficios

A pesar de que Itaipú brinda al Paraguay unos USD 700 millones anuales gracias a la energía limpia, además de su presupuesto, de todas formas la gente reclama a los líderes que el beneficio no llega a todos los dueños de la hidroeléctrica, según reconoció Ernst Bergen, titular de la binacional.“La energía debe ser transformada en desarrollo para todos. Si usamos los recursos incorrectamente, arriesgamos mucho, hasta la paz”, refirió el director paraguayo de Itaipú.

Dejá tu comentario