Originario de la ciudad de Quetzaltenango, la segunda ciudad más importante de Guatemala, este botánico, que se ha abstenido de decir su identidad por seguridad, emprendió hoy el recorrido desde su ciudad, hasta el Parlamento guatemalteco.
Inspirado en Mahatma Gandhi, busca con su hazaña generar una transformación social, económica, política, educativa, agrícola y de salud en “Guatemaya”, como él llama con cariño a su país.
Acompañado de unos 15 estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala y de otras casas de estudios, este sexagenario caminará 30 kilómetros diarios sin ingerir alimentos, más que agua para hidratarse.
“Se habla de reformas, pero hacer reformas es estar remendando trapos viejos. Queremos que ahora que el pueblo ya ha despertado ocurra una transformación total del país”, expresó el reclamante a Efe.
Agrego que prevé llegar a la capital guatemalteca el próximo sábado, donde se unirá a las manifestaciones que están programadas para ese día.
“Cuando llegue a la capital nos vamos a dirigir al Congreso, pero por dignidad no vamos a entrar, porque estos señores ya corrompieron el Palacio. Solamente estaremos afuera y pensamos dar 7 vueltas al Congreso”, como los israelitas en el Antiguo Testamento, hasta que caigan sus muros, adelantó.
En cada lugar por el que pasa, la gente le regala bolsas de agua, cocos y hasta han quemado pirotécnicos en señal de apoyo a su causa.
El hombre espera que a lo largo de su viaje más organizaciones se unan y lo acompañen en su caminar.
Detrás de él va una comitiva de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) y una patrulla de la Policía Nacional Civil (PNC).