El comisario Víctor Presentado, de la Comisaría 11ª Metropolitana, detalló que la víctima del hecho fue identificada como Alejandro David Martínez (26), domiciliado en vida en la ciudad de Capiatá.
Mientras que el presunto autor del mortal disparo fue Rubén Medina (55), con domicilio también en la ciudad de Capiatá, quien se desempeñaba como guardia de seguridad de una playa de venta de automóviles.
Según datos proveídos por Diego Ruiz, amigo y compañero de trabajo del fallecido, a los agentes de la Comisaría interviniente, tras culminar su jornada laboral del viernes, ambos, Martínez y Ruiz, fueron hasta el local de una conocida cadena de bodegas, ubicada a metros del lugar donde se produjo el homicidio, a consumir algunos tragos de cerveza.
Poco después de llegar, su compañero le dijo a Ruiz que iría a orinar y minutos después, este escuchó un estruendo y al salir ya vio a su amigo tendido en la vereda de la playa de vehículos.
El joven también vio a un guardia de seguridad, quien presumiblemente fue el que realizó el disparo, y se encontraba a pocos metros del cuerpo.
Los intervinientes identificaron al hombre, quien tenía en su poder un revólver calibre 38, y en su caseta una escopeta calibre 12.
Ante la situación, el guardia fue trasladado a la sede de la Comisaría 11ª Metro, donde se le practicó la prueba de alcotest arrojando como resultado negativo.
El comisario Presentado señaló que el guardia ya está detenido y a disposición del Ministerio Público.
Circuito cerrado. Personal de Criminalística y de Homicidios de la Policía Nacional acudieron al lugar del crimen y levantaron evidencias, además de solicitar los videos de circuito cerrado para avanzar con las investigaciones del suceso.
Los datos recabados y proveídos más temprano por la Policía Nacional fueron corroborados horas después a través de imágenes de circuito cerrado de la playa de autos.
En las imágenes se observa el momento en que Martínez llega frente al local, presuntamente para orinar. El guardia Rubén Medina se acerca a increpar la acción del joven.
Aparentemente se produjo una discusión entre ambos, por lo que se presume que el guardia no soportó la reacción del joven y decidió efectuar un disparo en pleno rostro de Martínez.
Un joven que compartía una ronda de tragos sintió la necesidad de evacuar el exceso de líquido y salió a buscar un lugar, pero un guardia de seguridad poco tolerante lo mató de un tiro de escopeta.
Intento de reanimación
La víctima fue auxiliada por policías y bomberos voluntarios, quienes lo trasladaron hasta el Hospital de Trauma, en el centro de Asunción.
A las 20:15, luego de 45 minutos aproximadamente de intentar reanimarlo, fue declarado muerto por el disparo recibido, según el informe del forense médico.