De acuerdo con la consultora Mentu, esta calificación respondería a la mayor resistencia económica observada. S&P tiene la expectativa de que el crecimiento económico sostenido pueda mitigar la presión del gasto y los posibles riesgos climáticos, además de contribuir a la capacidad del Gobierno para estabilizar la deuda.
Asimismo consideró que la estabilidad macroeconómica y el exceso de oferta de energías renovables atraen inversiones que sostendrían el crecimiento y contribuirían a la diversificación económica gradual.
Entre las limitantes señaladas por S&P se encuentran la debilidad institucional y un mecanismo de transmisión monetaria más débil que el de sus pares. A lo planteado por S&P se sumaría el bajo capital humano calificado del país, lo que requiere de acciones concretas para mejorar la calidad de la formación de las personas, explica la consultora económica.
Cabe recordar que la calificadora Moody’s, el pasado 5 de diciembre, también dio a Paraguay la misma calificación resaltando las fortalezas crediticias de Paraguay como la baja carga de deuda pública en términos absolutos y relativos. Destacando perspectivas positivas que reflejan un historial de crecimiento sólido y una política fiscal prudente.
También se tuvo en cuenta las futuras reformas estructurales y fiscales que apoyarán la institucionalidad.
La calificadora afirmó que se podría mejorar la calificación si el Gobierno aprueba e implementa dichas reformas estructurales relacionadas con la contratación pública, la función pública y el sector público, fondos de pensiones, entre otros. Estas reformas mejorarían la capacidad institucional y la gobernanza.
Por el contrario, advirtieron que podría cambiar la perspectiva a estable si la implementación de las medidas estructurales y si la agenda de reformas no avanza a un ritmo constante o si el crecimiento económico no concuerda con las expectativas, lo que a su vez supondría un aumento de la carga de la deuda.
Negociaciones de bonos. La calificación de S&P se da en el momento en que las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas se encuentran de gira por Estados Unidos promocionando al país de cara a una emisión de bono que se podría concretar tanto en dólares como en moneda local.
Esta semana se tendrían novedades sobre el término de las negociaciones y la venta de bonos soberanos.
El Gobierno tiene la aprobación para vender alrededor de 1.200 millones de dólares en bonos nacionales e internacionales este año para financiar el presupuesto, aunque las ventas podrían aumentar hasta 1.500 millones de dólares si las condiciones del mercado son lo suficientemente atractivas como para recomprar algunos papeles emitidos anteriormente.