“Argentina desea contribuir y contribuirá a la elaboración de instrumentos contractuales que mejoren el éxito de las iniciativas de reestructuración de deuda soberana cuando los deudores tengan apoyo significativo de los acreedores”, afirma el comunicado.
En ese sentido afirma que “los ajustes a los modelos de contrato elaborados por el International Capital Markets Association, que fueron adoptados por Argentina en 2016, en la medida en que gocen de un apoyo generalizado, también serán apoyados por Argentina”.
El texto destaca que la última propuesta para reestructurar bonos por USD 66.238 millones, que el Ejecutivo presentó el 6 de julio y que está valorada en USD 53,5 por cada USD100 de deuda a canjear, es “la oferta definitiva a sus acreedores y representa el máximo y último esfuerzo que el país puede sostener”. “Nuestro país alienta a los acreedores a aceptarla, sabiendo que de no ser así toda negociación futura será más compleja porque más difícil será la situación que enfrente Argentina”, agrega el comunicado. EFE