Arte y Espectáculos

Gestión en Cultura despierta la disconformidad entre los artistas

La ausencia de una política cultural, la necesidad de descentralización y la falta de representación son aspectos que referentes del arte resaltan al evaluar los dos años de gestión del actual Gobierno.

El sector cultural fue uno de los más golpeados por la pandemia del Covid-19. Aun afectados por las diferentes consecuencias de esta situación, sobre todo en lo referente a lo laboral y el propio ejercicio de su arte, los referentes de las diferentes vertientes de la cultura citan, entre otras cosas, las medidas tomadas por la Secretaría Nacional de Cultura en el enfrentamiento de esta crisis a la hora de evaluar la gestión de la cartera, sin descuidar otros aspectos que se destacan en estos dos años del actual Gobierno.

La falta de una política cultural es el principal aspecto apuntado por la gestora cultural Marlene Sosa Lugo, al evaluar desde su área de acción la gestión de la Secretaría. En ese sentido, manifiesta que el Estado puede apoyar a los gremios culturales al impulsar diversas propuestas que se desarrollen a lo largo del año.

“Una programación cultural con concepto y con diferentes expresiones”, detalla. Cita los efectos de la pandemia al expresar que la crisis elevó la necesidad de dar visibilidad a los diferentes gremios que trabajan en la cultura. “Esperábamos no solo un asistencialismo, sino ser visibilizados como cualquier otro trabajador”, señala, al tiempo de sugerir “el inicio de un censo de los trabajadores del arte”, como una acción a ser tomada y que, a la vez, sería una manera positiva de paliar la falta de “alcance nacional”.

PLÁSTICA. Esa misma limitación de abarcamiento es una de las aristas observadas por el artista plástico Horacio Guimaraens en su evaluación. “No veo una gestión que apoye a todos los artistas. Los colegas del interior por ejemplo no tienen facilidades para venir a la capital y mostrar sus trabajos, solo lo hacen en su medio local, que es muy limitado”, señala, al tiempo de nombrar a embajadas y al sector privado al referirse a los espacios culturales que les abren las puertas, cuando también existen edificios adquiridos por el Estado que podrían ser destinados a exposiciones.

En ese sentido, resalta la necesidad de inclusión de artistas emergentes para que tengan la oportunidad de exponer sus trabajos por vez primera. “Se requiere de ganas de trabajar y voluntad de hacer algo por los demás”, expresa.

ACTUACIÓN. Pendencias en la elaboración de la Ley del Teatro, la Ley del Artista y controversias en la conformación del Instituto Nacional del Audiovisual del Paraguay (INAP) son citados por Julio de Torres, secretario general de la Unión de Actores del Paraguay (UAP), al analizar la gestión de la SNC. La falta de representación en los espacios de construcción es otro de los problemas. “La gestión de la máxima autoridad debe ser estratégica y apelar al diálogo con todos los estamentos del sector artístico y cultural”, señala al plantear una posible solución a ese inconveniente, al tiempo de apuntar la ausencia de una planificación estratégica de fondo en la administración. “Antes de la pandemia, predominaban eventos y acciones inmediatas, ligeras e improcedentes, que denotaban la ineficiencia que hay detrás”, manifiesta.

AUDIOVISUAL. El productor audiovisual Osvaldo Ortiz Faiman también coincide con la percepción de que falta un proyecto amplio para la secretaría. “Tiene que estar desarrollado por gente que entiende de gestión, una cuestión de estrategia, de entender cómo funciona la cadena de valor, de cómo relacionarse con los diferentes actores”, argumenta. En este sentido, comenta que la facilitación de canales de comunicación ayudaría, por un lado, en conocer el funcionamiento de la secretaría y saber a quién acudir, y, por otro lado, a llevar adelante los trabajos. “Cuando hablo de cadenas de valor, hablo de formación, desarrollo, producción y distribución de proyectos. Esos eslabones hay que fortalecer”, detalla, al agregar que eso colaboraría en el desarrollo de las diferentes industrias de la cultura.

Algunos aspectos a ser mejorados

- La instauración de una política cultural amplia o planificación estratégica que guíe los trabajos.

- La descentralización para alcanzar a artistas del interior.

- La promoción de leyes que respalden la labor artística.

- Establecimiento de canales de comunicación que mejoren la transparencia y la relación entre el ente y los artistas.

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