Luis Bareiro | lbareiro@uhora.com.py
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El primer informe oficial redactado por el Ejército brasileño horas después del deceso de Francisco Solano López, el 1 de marzo de 1870, da a entender que fueron sus fuerzas las que le mataron luego de que se le intimara a rendirse y el mariscal se negara, pese a estar totalmente derrotado y gravemente herido.
La versión corresponde al parte remitido por el general José Antonio Correa da Cámara, responsable de las fuerzas que atacaron Cerro Corá, al mariscal de campo Victorino José Carneiro Monteiro, comandante de las fuerzas del norte de Paraguay, redactado en el campamento montado a la izquierda del Aquidabán, el mismo día de la inmolación de López, según refiere el encabezado de la nota.
PAPPALARDO Y O’LEARY. ÚH accedió ayer a una copia de ese documento que estaba en poder del exdiputado colorado Conrado Pappalardo Zaldívar. Pappalardo aseguró que la copia facsimilar fue un obsequio que recibió 40 años atrás del historiador paraguayo Juan E. O’Leary, quien le dijo que la obtuvo del original depositado en el Archivo Nacional del Congreso Brasileño.
El parte refiere que López fue derrotado y que “no queriendo rendirse, fue muerto a mi vista (sic.)”. A renglón seguido detalla: “Intiméle orden de rendirse, cuando ya estaba completamente derrotado y gravemente herido, y no queriendo, fue muerto”.
LA VERSIÓN BRASILEÑA. El parte de Correa da Cámara es la base de la versión oficial del Brasil sobre la muerte de López. De acuerdo con ella, ante la negación a rendirse, el mariscal fue muerto por los soldados brasileños.
Esta es también la versión oficial de los historiadores paraguayos que se basan en los informes del Brasil y en el relato de uno de los protagonistas de aquel desenlace dramático de la Guerra Grande; el coronel Juan Crisóstomo Centurión.
OTRA CAMPANA. Esta era, de hecho, la única versión conocida, hasta que hace unos días se diera a conocer la existencia de un manuscrito con las supuestas memorias del general Patricio Escobar, partícipe de la guerra, ayudante del mariscal y muchos años después de la tragedia, presidente de la República.
En ellas hay un relato sobre los sucesos finales de la guerra de 1870 que incluyen la muerte de Solano López a manos de un teniente primero paraguayo de apellido Solís Riquelme.
Refiere la versión que estando el mariscal herido en el vientre y con un tajo surcándole la frente, e intimado a rendirse por parte de los brasileños, recibió un disparo de fusil desde donde se encontraban ocultos los pocos soldados que quedaban del diezmado Ejército paraguayo.
EL DESCUBRIDOR. Washington Ashwell, economista y escritor, asegura haber descubierto el manuscrito de Escobar en un anaquel de la Academia Paraguaya de la Historia, que perteneció a Julio César Chaves, el notable historiador paraguayo que -siempre según la versión de Ashwell- estaba preparando una Monumental Historia del Paraguay, basándose precisamente en estos documentos inéditos.
LA POLÉMICA. La autenticidad del documento es puesta en duda por varios otros historiadores y literatos, como Jorge Rubiani y Guido Rodríguez Alcalá, quienes señalaron varios elementos del relato de Escobar que no guardan relación con situaciones y hechos admitidos como ciertos por casi la totalidad de los historiadores locales.
REPORTE DEL GENERAL DA CÁMARA
“Campamento a la izquierda del Aquidabán-nigüí, 1° de Marzo de 1870. Ilm. y Excmo. Señor:
Escribo a V.E. desde el campamento de López, en medio de la sierra.El tirano fue derrotado y, no queriendo rendirse, fue muerto a mi vista. Intiméle orden de rendirse, cuando ya estaba completamente derrotado y gravemente herido, y no queriendo, fue muerto.Doy los parabienes a V.E. por el completo desagravio que tomó el Brasil del tirano del Paraguay. El general Resquín y otros jefes están presos.Dios guarde V.E.Ilm. Excmo. Señor Mariscal de Campo Victorino José Carneiro Monteiro, comandante de las fuerzas del norte del Paraguay.José Antonio Correa Da Cámara.”