El sector pecuario debe notificar de cualquier sospecha del alphavirus al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), pero además se trabaja en un plan de contingencia. “Hay que estar alerta, hablamos con los proveedores, que son pocos, para que tengan previsto stock de vacuna, por si aparecen en algunas zonas para hacer la vacunación preventiva”, dijo el presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Pedro Galli.
Comentó que la inmunización contra la enfermedad no es obligatoria y que ante un riesgo, generalmente, se vacunan los animales de alto valor, que en este caso son los equipos utilizados para el deporte, mientras que los que se usan en el campo se aplican la dosis, según el índice de amenaza de transmisión.
El alphavirus se transmite a través de los mosquitos a los equinos y con menos frecuencia a los humanos. También las aves son susceptibles y aunque no presentan síntomas pueden ayudar a expandir la enfermedad.