22 may. 2024

Funcionario del Indert admite que usa tierras en Guahory, pero “en sociedad”

Julián Armando Díaz Solís, en el centro de atención por el caso Guahory, continúa como funcionario del Indert Regional Caaguazú. Las tierras que usurpa le dan otros ingresos, además de su salario en el ente.

La estancia.  Poco más de 100 hectáreas en la colonia Guahory están siendo explotadas irregularmente por el funcionario.

La estancia. Poco más de 100 hectáreas en la colonia Guahory están siendo explotadas irregularmente por el funcionario.

Como si nada, Díaz Solís confesó que explota unas 100 hectáreas en la colonia, pero “en sociedad”. No recordó los nombres de “sus socios” con quienes supuestamente utiliza las tierras, según dijo, desde hace más de 25 años.

Continúa como funcionario del Indert en la Regional Caaguazú, pese a las graves irregularidades de las que se le sindica.

Percibe mensualmente un salario de G. 6.000.000; pero obviamente no es el único ingreso que tiene, pues también se dedica a la agricultura y a la ganadería, utilizando para el efecto las tierras en Guahory.

“Yo no tengo ningún documento a mi nombre, pero trabajamos en sociedad”, dijo el funcionario en contacto con Radio Monumental 1080 AM. Agregó que las tierras están a nombre de las personas con quienes conformó “de forma verbal la sociedad”.

Cuando se le preguntó los nombres de los demás miembros de “la sociedad”, comenzó a enredarse, y lejos de aclarar, oscureció mucho más la cuestión.

“Son gente que están trabajando conmigo ahí, no me acuerdo los nombres exactos (...)”, dijo a la par de precisar que son cuatro paraguayos con quienes explota las tierras.

Un equipo periodístico de este diario y Telefuturo se trasladó la semana pasada hasta el establecimiento que utiliza “en sociedad”.

En el establecimiento fuimos recibidos por Pablo Franco, quien se presentó como el capataz del cuestionado funcionario de la institución agraria.

Tenía en el lugar una gran cantidad de animales, como ser vacas, cabras, ovejas, caballos, y otros. Pero cuando comenzó a caldearse el ambiente en la colonia, los trasladó a otro sitio.

derecheras. Su entorno familiar también se hizo de tierras en la colonia; cada uno con 10 hectáreas.

Su madre, ya fallecida, Mercedes Damiana Solís, recibió en el año 2005 su título de propiedad, al igual que su hermano Óscar Joaquín Díaz Solís. Su ex esposa, Graciela Lorenza López Rojas, recibió su título de propiedad en el año 2002. Su madre y su hermano cancelaron en el Indert su pago por el lote en el año 2007, mientras que quien ahora es su ex mujer lo hizo en el 2005.

Graciela López Rojas, además de estas 10 hectáreas, tenía otras 19 en la misma colonia.

REVENTAS. En marzo de 2008, los familiares del funcionario del ente transfirieron, a través de un poder especial, sus inmuebles de 10 hectáreas al colono Jair Weber Weber.

Ese mismo año, Weber era beneficiado por el Indert con otras 27 hectáreas dentro de Guahory. En el 2010, la ex mujer de Díaz Solís vendió por contrato privado la otra superficie que poseía, la de 19 hectáreas, al mismo colono.

Weber sostiene que solo tiene 38 hectáreas en Guahory.

En este caso, los lotes fueron revendidos antes de los 10 años establecidos en el Estatuto Agrario, que corren recién a partir de la cancelación de los pagos, según abogados agraristas consultados.

Más contenido de esta sección
Las ventas al público en los comercios pyme de Argentina cayeron un 25,5% interanual en febrero pasado, golpeadas por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores a causa de la elevadísima inflación, y acumulan un declive del 27% en el primer bimestre del año, según un informe sectorial difundido este domingo.
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.