V IVE EN SALTO DEL GUAIRÁ, LA MISMA CIUDAD EN LA QUE NACIÓ HACE 97 AÑOS. El arpista Albino Quiñónez formó parte del trío que representó a Paraguay en las olimpiadas de Londres en 1948, aunque sus integrantes no lo hicieron como atletas sino como artistas. Con Eladio Martínez y Emigdio Ayala Báez conformaron el Trío Olímpico con el que se presentaron en Londres y más tarde en España, Francia y Portugal.
-¿A qué se dedica actualmente don Albino?
-Hasta hace cinco años me dedicaba a la docencia, pero actualmente ya no, tengo un salario, una pensión graciable del Gobierno y además disfruto de la compañía de mis hijos, todos empresarios, y también paso tiempo con los nietos.
-¿Lo reconoce la gente?
-Sí, acá en Salto del Guairá me conocen mucho. Estoy (viviendo) acá desde 1983. Ya me hicieron varios homenajes en varios festivales y recientemente, el 29 de junio, me homenajearon con un monumento al Arpa acá en Salto en la rotonda principal de la ciudad. Me llenó de orgullo y emoción.
-¿Cómo surgió la idea de presentarse como artistas en Londres?
-Tiene su historia. Cuando se enteró un señor inglés (Eugen Millington Drake, representante plenipotenciario del Reino Unido ante Paraguay y Uruguay) que el Paraguay no participaba en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948, envió tres pasajes para tres músicos, de ida y vuelta. viajamos en un barco francés, un pequeño buque que hacía su último viaje a Sudamérica, viajamos 22 días desde Buenos Aires, 22 días viendo nada más que el cielo y el mar, ¡ja ja ja, amanomo’a nde bárbaro!. Tocamos en los campamentos de los atletas, pero más actuamos en las fiestas sociales de la familia real, ante la reina Isabel. Fuimos a la BBC de Londres donde hicimos tres actuaciones en radio y luego de eso fuimos a la televisión. Fuimos el primer conjunto sudamericano que actuó en TV, todo un honor para nosotros. De ahí fuimos 15 días a París para una serie de actuaciones, ocho días en Lisboa y 15 días en Madrid; hicimos una gira inmensa y con mucho éxito, nuestra música fue aceptada en todos los rincones.
-¿Qué repercusiones tuvo esa presentación?
-Tuvo una repercusión muy grande, en aquel entonces la radio Teleco retransmitía nuestra audición en la BBC y en el Paraguay se escuchaba.
-¿Recibió algún reconocimiento oficial por el hecho de ser uno los primeros representantes paraguayos en una Olimpiada?
-En esa época no, solo la prensa nos destacó por el viaje (no era común viajar a Europa en ese entonces) y además nos denominó el Trío Olímpico, porque fuimos a representar al Paraguay en el ámbito musical, por falta de atletas.Pero después sí, como le dije me homenajearon en el Festival de la Raza y me entregaron una medalla de oro; también en el Festival del Arpa y en el Festival de Itakyry; y también en otros. Y lo más reciente, lo que le conté sobre el monumento al Arpa, construido en mi homenaje en Salto del Guairá.
-¿Qué le pediría a nuestras autoridades?
-Más atención a los grandes músicos de nuestro país, pido que se les dé la pensión a todos los colegas de nuestra época, y también que se acuerden de nosotros, estamos olvidados, yo mismo espero el aumento de mi pensión; por los medios siempre acompaño las noticias y veo la situación de mis amigos colegas de aquella época y eso me duele mucho. Pido más atención de parte del Gobierno para ellos.
Albino Quiñónez
Acompaño las noticias y veo la situación de mis amigos colegas de aquella época y eso me duele mucho. Por eso pido más atención de parte del Gobierno para ellos.
FICHA TÉCNICA
Albino Quiñónez nació en Salto del Guairá el 5 de febrero de 1915. Comenzó a tocar el arpa, como autodidacta, a los 8 años. En 1946 se trasladó a Asunción y formó parte del dúo Álvarez-Toñánez. Luego se incorporó al elenco de José L. Melgarejo y más tarde al conjunto de Diosnel Chase. En 1948 integró con Eladio Martínez y Emigdio Ayala Báez el Trío Olímpico. Grabó discos con Los Paraguayos, dirigido por Luis Alberto del Paraná. Entre 1958 y 1960 integró el conjunto de Cristóbal Cáceres en París. En Buenos Aires actuó con el grupo de Antonio Tormes. Es autor de Mitã ñembosarái, Trompo’i jeroky, Petronita, Nda rekovéima consuelo y otras piezas para arpa. Diccionario de la Música en el Paraguay, de Luis Szarán.