País

Frío e inseguridad los impulsa a dejar refugios

 

Argumentando la precariedad, la inseguridad y otras condiciones adversas en las que viven en las casas de terciada y chapa instaladas en los refugios y el retroceso de la inundación, un gran número de damnificados empezó el traslado a las zonas ribereñas.

Esto se da aún cuando la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) no dio luz verde para el operativo retorno, ante la existencia de pronósticos que señalan que se tendría otra crecida en los meses venideros.

Desde la Dirección General de Gestión y Reducción de Riesgos y Desastres (Dgrrd) de la Comuna capitalina indicaron que se debe aguardar esa orden para devolver a la gente a los bañados y otros puntos en las riberas de la ciudad.

Eduardo Rojas, quien junto a su familia abandonó ayer el paseo central de 21 Proyectada, entre Yegros y México, para volver al barrio Santa Ana, señaló que “el agua ya retrocedió hace bastante tiempo y vivimos muy incómodos e inseguros en las casas donde estamos instalados en los refugios. Aquí el calor y el frío se sienten con mucha fuerza. Ya no podemos esperar a que las autoridades se decidan”.

En ese sentido, mencionó que deben pagar entre G. 100 mil y 150 mil por cada viaje en camiones particulares para llevar todas sus pertenencias de nuevo a sus propiedades.

Otros recurren al servicio de motocarros para retornar a sus respectivas viviendas, los cuales cobran sumas que oscilan entre los G. 50.000 y 80.000, pero que por ser mucho más pequeños para la carga demandan una cantidad mayor de idas y vueltas.

Dejá tu comentario