Argentina tiene una frecuencia de hipotiroidismo congénito en niños de 1 cada 2.500 nacidos vivos. En Uruguay y Brasil el mal es incluso menos frecuente, afectando a 1 de cada 3.000.
En Paraguay la aparición del mismo dobla a la de estos dos últimos países, es de 1 cada 1.500 nacidos vivos, según explica la doctora Marta Ascurra , coordinadora general del Programa de Retardo Mental.
Ayer se presentó un proyecto para aumentar la cobertura del servicio de detección neonatal, que busca la reducción del retardo mental creado por el mencionado mal.
Redondeando y teniendo en cuenta que anualmente nacen entre 150.000 y 170.000 niños en el país, se puede decir que llegan entre 100 y 115 chicos, uno cada 3 o 4 días, con la enfermedad.
El hipotiroidismo congénito es la falta de producción, secreción y acción de la hormona tiroidea debido a una alteración morfológica y/o funcional de las tiroides durante el desarrollo intrauterino del bebé.
Las hormonas tiroideas son esenciales para el desarrollo y maduración cerebral, además de ser necesarias en numerosas funciones vitales como el crecimiento somático. Pero el desarrollo cerebral es el que se ve más afectado con alteraciones irreversibles y en diferentes grados, de acuerdo a la duración y gravedad de la deficiencia. Los resultantes son el retardo físico y mental.
EVITABLE. Algo tan simple como el consumo diario y adecuado de la sal yodada, puede evitar los efectos producidos por la ausencia de la hormona tiroidea.
A pesar de que en el mundo se exigió el consumo de sal yodada desde 1922 aproximadamente, en el país se creó una ley al respecto recién a principios de la década de los 80.
El Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición es el encargado de controlar la presencia del mineral en la sal, pero hay situaciones que escapan a su inspección.
Una de ellas es la sal que ingresa de contrabando al país, otro es el actuar del ginecólogo que elimina erróneamente de la dieta de la embarazada hipertensa el consumo de la misma, y otra es el almacenamiento del condimento por más de un año, lo que significa la pérdida del mineral agregado.
El consumo diario recomendado por persona oscila entre los 3 y 5 gramos de sal, lo que equivaldría a una cucharita de café. Las embarazadas deben consumir el doble.
SUBESTIMADO. La doctora Ascurra explica que, además del consumo de la sal en alimentos, localmente no existe otro método que lo reemplace.
“Existen pastillas de yoduro, pero creo que éstas no se venden en el país. El bajo consumo de la sal yodada es un problema que existe y que está subestimado. No se lo tiene en cuenta a pesar de que afecta a los recién nacidos, a los adolescentes, a las embarazadas y a las personas adultas mayores”, culminó.
EL TEST DEL PIECITO Y EL TRATAMIENTO
Una gota de sangre tomada del talón de un recién nacido puede diagnosticar el hipotiroidismo congénito. Si el mismo se detecta antes del primer mes de vida, el niño tiene la oportunidad de un tratamiento y una vida normal.
El test del piecito se implementó en el país nueve años atrás, y en este tiempo 76 recién nacidos fueron diagnosticados y comenzaron su tratamiento. Estos niños reciben diariamente una pastilla que sustituye la hormona que su organismo no produce. Así, crecen normales.
Casi todas las regiones sanitarias del país, menos la de Villa Hayes, cuentan con este test en sus hospitales regionales, y la finalidad es que ningún recién nacido salga del predio sin haberse realizado el examen.
Pero hay que tener en cuenta que el 40% de los partos tienen lugar fuera de las instituciones de salud.
Frecuencia de hipotiroidismo es la más elevada de la región
En el país nacen alrededor de 100 niños por año con hipotiroidismo congénito, atendiendo una frecuencia de 1 cada 1.500 nacidos vivos. La cifra supera a las correspondientes de Argentina, Uruguay y Brasil.