RÍO DE JANEIRO - BRASIL
El papa Francisco criticó ayer a la jerarquía de la Iglesia Católica y pidió a los obispos latinoamericanos, con los que se reunió en Río de Janeiro, no sean “mandones” ni se comporten como “príncipes”.
“Los obispos han de ser pastores, cercanos a la gente, padres y hermanos, con mucha mansedumbre; pacientes y misericordiosos. Hombres que amen la pobreza, sea la pobreza interior como libertad ante el Señor, sea la pobreza exterior como simplicidad y austeridad de vida. Hombres que no tengan psicología de príncipes”, dijo Francisco en una reunión con los 45 obispos del comité coordinador del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (Celam).
“El obispo debe conducir, que no es lo mismo que mandonear”, añadió el primer Papa latinoamericano en su última día de visita a Río.
imagen de poder. También alertó sobre el “clericalismo” bajo el cual la Iglesia proyecta una imagen de poder y privilegios, mientras el papel del laico es simplemente rezar y obedecer. “El fenómeno del clericalismo explica, en gran parte, la falta de adultez y de cristiana libertad en buena parte del laicado latinoamericano”, dijo el pontífice nacido en Argentina.
Francisco indicó que la propagación de las comunidades eclesiales de base, de los consejos pastorales y de los grupos bíblicos, va “en la línea de superación del clericalismo y de un crecimiento de la responsabilidad laical”.
“Pastoral es el ejercicio de la maternalidad de la Iglesia. A veces nos olvidamos de eso y la pobre es madrastra”, dijo el Papa, arrancando risas entre los obispos.
También les pidió hablar a la gente en un lenguaje claro y llano, como él mismo hace: “¿Qué tal son nuestras homilías? ¿Nos acercan al ejemplo de nuestro Señor, que ‘hablaba como quien tiene autoridad’, o son meramente preceptivas, lejanas, abstractas?”.
Desde que inició su pontificado en marzo, Francisco ha buscado revitalizar la Iglesia Católica, usando su viaje a Río para exhortar a jóvenes fieles a propagar el evangelio y armar lío en sus diócesis.
no pasa de moda. El Papa rechazó que el matrimonio esté “pasado de moda” e instó en un discurso a miles de voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a que se “rebelen” contra la “cultura de lo provisional”.
“Hay quien dice que hoy el matrimonio está pasado de moda. ¿Está fuera de moda?”, preguntó. “¡Noooooo!”, respondieron. “Dios nos llama a todos a la santidad, a vivir su vida, pero tiene un camino para cada uno. Algunos son llamados a santificarse construyendo una familia mediante el sacramento del matrimonio”, siguió. “En la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es disfrutar el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, para siempre, porque no se sabe lo que pasará mañana”, siguió el Papa, escuchando del público el rechazo. “Gracias por la acogida y la calidez de la amistad que me demostraron”, dijo antes de subir al avión que lo lleva de regreso a Roma.