Los fiscales reprocharon al ex jefe de Estado conservador haber liderado una “insurrección” motivada por una “sed de poder destinada a instaurar una dictadura”.
También acusaron al ex dirigente, de 65 años, de no mostrar “ningún remordimiento” por actos que amenazaban “el orden constitucional y la democracia”.
“En el momento de dictar sentencia no puede tenerse en cuenta ninguna circunstancia atenuante y se impone una sanción severa”, concluyeron los fiscales, que solicitaron la pena capital, aún vigente en Corea del Sur, aunque no se ha llevado a cabo ninguna ejecución desde 1997.
Este martes, al hablar en su propia defensa, Yoon afirmó que apenas había ejercido su autoridad como presidente.
“No fue una dictadura militar que elimina ciudadanos, sino un esfuerzo por salvaguardar la libertad y la soberanía, y por revivir el orden constitucional”, dijo Yoon, según informó la agencia de noticias Yonhap. El veredicto será anunciado el 19 de febrero. AFP