11 may. 2026

Fiscala pide 25 años para Lucía Sandoval

Con los alegatos finales, entre la réplica y la dúplica de las partes, el caso del juicio oral a Lucía Sandoval, acusada de homicidio doloso por la muerte de su esposo Huber Martínez, el tribunal dio un cuarto intermedio para dar la sentencia el próximo 26 de agosto en el Palacio de Justicia de San Lorenzo.

Ansiosa.   Para la acusada parece una eternidad esperar hasta el día de su sentencia.

Ansiosa. Para la acusada parece una eternidad esperar hasta el día de su sentencia.

La fiscala de la causa, María José Pérez, de San Antonio, alegó que la acusada mató con premeditación a su esposo, por lo que pidió 25 años de prisión, mientras que la querella pidió 30.

Para la fiscalía no existen dudas de que la mujer haya disparado contra su esposo estando este de espaldas y que no hubo rastros de un forcejeo previo para decir que se hayan peleado antes del homicidio.

Sin embargo para la defensa, que está a cargo del abogado Jorge Bogarín, la Fiscalía cambió de posición al decir que Martínez recibió un disparo frontal, cuando en la acusación está que el disparo fue en la espalda.

Para la defensa fue el hombre quien se disparó el arma, ya que las pruebas de nitrito y nitrato salieron positivo para el hombre y no así para la mujer.

La defensa pidió la absolución de reproche y pena para Lucía Sandoval, quien está privada de su libertad hace tres años y medio.

Además solicitó al tribunal, integrado por Julio Granada, como presidente, Daniel Ledezma y Óscar Rodríguez Masi como miembros, las costas a la parte acusadora, ya que “le negaron la libertad a una inocente por tres años”.

En declaración a la prensa, Lucía manifestó que lo único que quiere es estar con sus hijos ya que en estos años solo una vez los vio.

“Los familiares de mi ex esposo pusieron a mis hijos en mi contra y eso es lo que más siento, soy inocente y la Justicia me va a liberar para estar con mis hijos”, dijo.

Varias organizaciones feministas como la de Amnistía Internacional estuvieron presentes para apoyar a la mujer, quien en todo momento estaba con lágrimas en los ojos ganada por el nerviosismo.