La empresa prepaga Vero S.A. fue denunciada ante la Superintendencia de Salud por una asegurada -debidamente identificada- por no aceptar la renuncia de esta pese a que el contrato firmado establece un preaviso de 30 días antes del periodo de cancelación. La fecha de renovación del contrato se cumple en octubre próximo, explicó la asegurada, y su solicitud fue recibida la semana pasada tras una serie de inconvenientes.
Desde la empresa, la abogada Leticia Sanabria afirmó que todo asegurado puede presentar su renuncia al seguro cuando le parezca conveniente y, que en el caso específico, la asegurada adeuda cinco meses de servicio. Esta afirmación fue negada por la asegurada, quien explicó que en su carta de renuncia propuso abonar el monto correspondiente hasta octubre, pero que ya no desea renovar el contrato, que es por un año. Denunció además que el sistema informático de la empresa registra el nacimiento de su hijo en noviembre siendo que nació en setiembre.
“Fui junto a ellos y no me recibieron la nota de renuncia, no me atendían ni el celular, me derivaron con un abogado siendo que es una cuestión administrativa”, señaló la afectada. Explicó que quiso rescindir el contrato porque no utiliza los servicios, pero que sí lo hizo para el nacimiento de su hijo sin ningún problema.
Sanabria aseguró que los casos de denuncia contra la empresa ante la Superintendencia por lo general guardan relación con asegurados que quieren cancelar el contrato, pero que tienen deudas pendientes.
CASOS. Marlene Santos, asesora jurídica de la Superintendencia de Salud, explicó que este es uno de los tipos de casos que generalmente atienden desde la institución. Se encuentran con conflictos con asegurados a las prepagas que quieren cancelar su contrato con una empresa y esta los rechaza, y otros, en los que se denuncia el incumplimiento de contrato con relación a la cobertura prometida y entran en deudas por aranceles que son incluidos en su cuenta.
En los casos en que se presentan denuncias contra los seguros, se notifica a la empresa, si no contesta se instruye un sumario administrativo. Si contesta y niega la denuncia, se corrobora con los documentos firmados entre las partes, se prepara un dictamen y se emplaza a la empresa para que cumpla con lo establecido. “Muchos casos fueron resueltos”, apuntó Santos.