Desde el cartismo, con frecuencia señalan que se deben buscar otras fuentes de financiamiento para solventar los gastos en salud, y recortes de gastos superfluos en las instituciones.
Es ahí donde se produce un fuerte choque con los senadores del Frente Guasu, quienes sostienen que, si bien celebran los recortes, no bastan, sino que se debe generar financiamiento a través de medidas impositivas, que son rechazadas rotundamente por el Partido Colorado.
“La filosofía del proyecto es que aporten más los que mayor renta y riqueza poseen, y al mismo tiempo, fortalecer el sistema público de salud y seguridad social”, expresa la propuesta del sector progresista, basada en impuestos permanentes (tabaco, bebidas, impuesto verde) y temporales (tasa Covid a grandes patrimonios).
“Es una evidencia científica el poco aporte que realizan los sectores de mayores ingresos a los ingresos tributarios de Paraguay. Esto es por la baja presión tributaria (menor al 10%) y el alto peso de los impuestos indirectos (75%), estos últimos pagan más los que menos tienen. Por ello estos impuestos a los altos ingresos y patrimonios se vuelven más necesarios aún en el contexto del Covid”, señala la argumentación del plan del Frente Guasu.
La propuesta señala que es necesario crear tributos permanentes para el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) al tabaco, así como la aplicación de un arancel a la cajetilla de cigarrillos. Lo mismo para las bebidas alcohólicas, azucaradas y otras, además del Impuesto Verde (IVE).
En cuanto al impuesto temporal, se señala al de los altos patrimonios, que no alcanza las 100 personas, según los proyectistas.
La expectativa de recaudación solo en patrimonio inmobiliario sería de USD 977 millones en un año, USD 2.991 millones en tres años.
61,6
millones de dólares será el aumento en la recaudación si se sube a 35% el impuesto al tabaco, según el FG.