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Familias damnificadas ocupan club sin permiso ante falta de albergues

 

El avance del agua en las viviendas y la falta de albergues cercanos obligaron a familias de comunidades como San Ignacio, Bañado Sur, a instalarse en la cancha del Sportivo Paraguay, a pesar de no tener autorización. Varias de las viviendas están hechas de carpas que las personas damnificadas compraron por la falta de provisión de materiales por parte de las autoridades. Aún no llegan a un acuerdo con la comisión directiva del club por lo que no podrán realizar la asistencia en cuanto a infraestructura, afirmaron desde la Municipalidad de Asunción.

“Desde hace 15 días que intentamos conseguir permiso de los dirigentes del club para ocupar el lugar, pero se negaron. Algunos padres de chicos que están en la escuela de fútbol dicen que sus hijos ya no van a poder practicar si usamos el espacio. Pero nosotros si estamos acá no es porque nos gusta. El agua ya entró a nuestra casa y no teníamos otro lugar cercano, por eso decidimos entrar a refugiarnos en esta cancha”, expresa Zulma Mendieta.

La mujer revuelve varios kilos de harina y agua en un recipiente. Lo hace bajo la carpa, donde se instaló la olla popular, que funciona a través de colaboraciones entre los afectados y las donaciones.

En la cancha son aproximadamente 200 marcaciones para casas, de las cuales cerca de 35 ya están concluidas y ocupadas.

INFRAESTRUCTURA. Para estas personas, la necesidad más urgente es la provisión de baños móviles, agua potable y materiales, tales como terciadas, puntales y chapas. También alimentos. Para ir al sanitario deben salir del predio y utilizar los escasos baños que están en las veredas que rodean al club, en donde también hay una gran cantidad de viviendas provisorias.

“Los que pudieron compraron para sus terciadas; los que no, compramos carpas, que con un viento fuerte puede volar. Otros usaron materiales que quedaron en buenas condiciones de la mudanza anterior”, señala Rosa Rojas.

Las personas damnificadas, en su mayoría, se dedican al trabajo doméstico, ayudante de costura o albañilería. “Muchos de nosotros dejamos de trabajar porque estamos en plena mudanza. Además debemos de cuidar las pocas cosas que nos quedan en nuestras viviendas de carpas”, expresa Ramona Sosa.

NEGOCIACIÓN. Un pedido de desalojo fue presentado ayer por directivos del club Sportivo Paraguay, como sucedió hace dos meses cuando también se ocupó el sitio, indicó el director de Riesgos de la Comuna capitalina, Aníbal Arias. Hasta ayer seguían las negociaciones. Por ser una ocupación irregular no podrán realizar provisión de materiales tanto la Municipalidad como la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), según Arias. “El club exige un monto elevado. Habíamos propuesto otros lugares a las familias, pero ellos no quieren ir lejos de sus hogares por el tema de escuela y trabajo”.

En dicha zona ya no hay otra área disponible, aseguró.

Dicen que los chicos no podrán practicar fútbol por la ocupación. No estamos acá por gusto. No hay otro espacio cerca. Zulma Mendieta, ocupante en S. Paraguay.

200 marcaciones realizaron hasta ayer para construcción de las casas dentro del Sportivo Paraguay.

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