El estadounidense Joseph Murray, ganador del Premio Nobel de Medicina por realizar el primer trasplante de órganos exitoso, murió en Boston a los 93 años, informó su familia.
Tras sufrir un derrame cerebral el jueves, Murray falleció el lunes a última hora en el Brigham and Women’s Hospital de Boston, donde había realizado el histórico trasplante de riñón en 1954, un hito que le valió el Nobel en 1990. “Estamos muy agradecidos de haber tenido la oportunidad de haber pasado una maravillosa celebración de Acción de Gracias juntos en familia -cuatro generaciones de Murray- y vamos a apreciar los muchos recuerdos felices que tenemos de este hombre extraordinario”, dijo su hijo, Rick Murray.
Nacido el 1 de abril de 1919 en Milford, Massachusetts, el doctor Murray se interesó en el tema de los trasplantes durante los tres años que pasó en un hospital militar en Pensilvania durante la Segunda Guerra Mundial.
Entonces los cirujanos solían tratar a los soldados con quemaduras graves con injertos de piel de cadáveres.
“El lento rechazo a los injertos de piel extraña me fascinó. ¿Cómo podía el trasplantado distinguir la piel de otra persona?”, escribiría Murray más tarde en un ensayo autobiográfico publicado por el comité Nobel.
Murray se enteró luego de que el cirujano plástico jefe, el coronel James Brown, había realizado un injerto de piel de gemelos en los que el receptor había aceptado el tejido extraño. “Esto fue lo que impulsó mi estudio de los trasplantes de órganos”, dijo Murray. La posibilidad de trasplantar órganos de un paciente vivo a otro fue polémica al principio, ya que se consideraba que esta práctica era una violación de la naturaleza que arriesgaba tanto al donante como al receptor.
En la década de 1960 Murray ayudó a desarrollar el medicamento Imuran, que hace que el sistema inmunitario de un paciente acepte trasplantes de donantes no relacionados. Ganó el Premio Nobel de Medicina en el año 1990. AFP