18 oct 2026

Fallaron los Yanquis con Sabathia y ganaron los Dodgers con Ramírez

Houston (EEUU), 7 abr (EFE).- Los dos grandes fichajes del descanso invernal en las Grandes Ligas, el abridor C.C.Sabathia y el jardinero dominicano Manny Ramírez, iniciaron su andadura con sus respectivos equipos de los Yanquis de Nueva York y los Dodgers, con suertes opuestas.

Mientras Sabathia, el nuevo súper millonario del béisbol profesional, tuvo una de sus peores salidas al montículo, que le costo a los Yanquis la derrota sorpresa de la jornada inaugural al perder por paliza de 10-5 ante los Orioles de Baltimore.


El receptor de los Indios de Cleveland Kelly Shoppach (i) no alcanza a ponchar a Marlon Byrd (d) de los Rangers de Texas ayer durante el juego inaugural de la MLB. EFE | Ampliar imagen

Ramírez, no pegó jonrón, pero anotó carrera y ayudo a que los Dodgers lograsen la victoria por 4-1 frente a los Padres de San Diego.

Otra humillación más para los poderosos Yanquis que vieron como en el partido inaugural de la nueva temporada con su abridor estelar, Sabathia, al que ficharon por 161 millones de dólares, no pudieron conseguir la victoria.

Sabathia toleró seis carreras en menos de cinco entradas y sufrió su primera derrota en su primera apertura con Yanquis, a los que llegó en plan salvador con un contrato de siete años.

Luego de perderse la postemporada por primera vez desde 1993, los Yanquis invirtieron 423,5 millones de dólares en Sabathia y otros agentes libres, el lanzador A.J. Burnett y el primera base Mark Teixeira.

Sabathia (0-1) admitió ocho imparables en cuatro episodios y un tercio, dio cinco bases por bolas, y tuvo dos tiros descontrolados para irse sin ponchar a ninguno de los bateadores que enfrentó, algo que no le sucedía desde el 25 de julio del 2005 en Oakland.

Las seis carreras de este partido son el número máximo admitido por el lanzador en 32 aperturas desde abril pasado, cuando lanzó para los Indios de Cleveland.

El dominio del pitcheo japonés que se vio en la segunda edición de Clásico Mundial de Béisbol quedó reflejado de nuevo en el partido inaugural de la nueva temporada que disputaron los Dodgers contra los Padres.

Esta vez en el montículo estuvo el nipón Hiroki Kuroda que supero al estelar de los Padres, Jake Peavy, quien también sufrió la misma medicina en el pasado Clásico.

Los actuales campeones de la División Oeste de la Liga Nacional se apoyaron en el gran trabajo de Kuroda y el bateo oportuno de su ataque, en el que no brilló Ramírez, que se fue sin conectar un sólo imparable en tres viajes al plato, aunque anotó una carrera.

Ramírez firmó el pasado mes con los Dodgers por dos temporadas y 45 millones de dólares después de haber jugado los últimos meses de la campaña del 2008 cuando fue traspasado por los Medias Rojas de Boston.

La única satisfacción para los Padres en la jornada inaugural fueron los 45.496 fanáticos que llegaron al Petco Park para registrar la mayor entrada que se había dado en la historia del equipo para el primer partido de una nueva temporada.

También hubo lleno histórico en el Rangers Ballpark, en Arlington (Texas), donde el ex mandatario estadounidense George W.Bush volvió a la vida pública, pero esta vez para ser el centro de atención en la jornada inaugural de la nueva temporada.

Bush apareció por primera vez en público desde que viajó de Washington, el pasado enero, tras dejar la Casa Blanca, para residir en Dallas.

De nuevo, con un gran estilo, Bush hizo el primer lanzamiento del partido que luego iban a ganar los Vigilantes de Texas, del que fue dueño, por 9-1 a los Indios de Cleveland.

A pesar del frío y el viento, 49.916 fanáticos llegaron al estadio, localizado a las afuera de Dallas, para ver el partido y también al ex presidente estadounidense, que tiene una sólida base de apoyo en todo el estado de Texas, lo mismo que su padre George W.H.Bush.

Nada más que el anunciador del equipo de los Vigilantes le dio la bienvenida al “43 presidente de Estados Unidos”, los fanáticos lo recibieron puestos de pie con una gran ovación para vivir los actos más patrióticos de la jornada inaugural.

Bush, que fue copropietario del equipo desde 1989 hasta 1994 cuando salió elegido gobernador de Texas, respondió a la ovación con saludos de mano y una gran sonrisa mientras se dirigía al montículo del estadio, acompañado por la leyenda del béisbol, en ex lanzador Nolan Ryan, ahora presidente de los Vigilantes.

Bush, que vestía una cazadora roja del equipo para protegerse del frío, lanzó la pelota sin mayor esfuerzo al jardinero Josh Hamilton, recuperado de la adicción a la droga, quien la controlo para luego darle la mano al ex presidente y ofrecerle un bolígrafo con el que se la firmo.

También se dio la primera blanqueada de la nueva temporada que consiguieron los Angelinos de Los Ángeles después de ganar por 3-0 a los Atléticos de Oakland.

El dominicano Hanley Ramírez pegó el primer gran slam de la temporada y compatriota y nuevo compañero Emilio Bonifacio consiguió el primer cuadrangular dentro del estadio en un partido inaugural desde 1968 para que los Marlins venciesen por paliza de 12-6 a su ex equipo de los Nacionales de Washington.

Los Marineros de Seattle se impusieron 6-1 a los Mellizos les arruinaron el último de 28 partidos inaugurales del equipo de Minnesota en la historia del Metrodome, porque el próximo año se cambian al nuevo estadio Target Field, que será al aire libre.

El veterano jardinero Ken Griffey Jr. pegó jonrón, el número 46 contra los Mellizos, la marca más alta que tiene ante un equipo contrario.

Su racha de ocho partidos inaugurales en los que batea de jonrón igualó una marca de las Grandes Ligas y le permitió llegar a los 612 jonrones en su carrera.

El puertorriqueño Felipe López y Tony Clark batearon dos cuadrangulares cada uno, a ambos lados del plato, para que los Cascabeles de Arizona venciesen por 9-8 a los Rockies de Colorado.

En otros resultados de la jornada, los Mets de Nueva York ganaron por 2-1 a los Rojos de Cincinnati, los Piratas de Pittsburgh vinieron de atrás para vencer 6-4 a los Cardenales de San Luis y los Cachorros de Chicago se impusieron 4-2 a los Astros de Houston.

Víctor Montiel