Entre los muertos se encuentra el hijo de un diputado de Hezbolá, dijo a AFP una fuente cercana al movimiento islamista proiraní. También falleció una niña de diez años por la explosión del buscapersonas de su padre en el este del país, según su familia y otra fuente cercana a la poderosa organización respaldada por Irán.
Entre los heridos figura el embajador iraní en Beirut, Mojtaba Amani, quien está fuera de peligro, indicó la televisión estatal iraní.
Igualmente en la vecina Siria 14 personas resultaron heridas por la explosión de bíperes utilizados por Hezbolá, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una organización con sede en el Reino Unido.
Según el Ministerio de Salud libanés, las explosiones dejaron, además de los nueve muertos confirmados, unos 2.750 heridos.
El ministro libanés de Salud, Firass Abiad, precisó que la mayoría de las víctimas presentan heridas “en el rostro, en una mano, en el vientre e incluso en los ojos”.
Los bíperes o buscapersonas son aparatos de mensajería y localización de pequeño tamaño que no necesitan tarjeta SIM ni conexión a internet. “El enemigo israelí es plenamente responsable de esta agresión criminal” y “recibirá sin ninguna duda su justo castigo”, afirmó el Hezbolá en un comunicado.
SABOTAJE DE PELÍCULA. Según dijo a AFP una fuente próxima a Hezbolá, “los bíperes [un aparato de mensajería] que explotaron conciernen a una carga importada recientemente por Hezbolá de mil aparatos”, que parecen haber sido “pirateados en origen”.
“Según las grabaciones de video [...], seguramente se ocultó un pequeño explosivo de tipo plástico al lado de la batería [de los bíperes], para que fuera activado a distancia a través del envío de un mensaje”, consideró en la red social X Charles Lister, experto en el Middle East Institute (MEI).
Según Lister, esto significa que el Mosad, servicio de inteligencia exterior israelí, “se infiltró en la cadena de suministro”.
Los agentes quizá se “infiltraron en el proceso de producción y añadieron en los bíperes un componente explosivo y un detonador capaz de ser activado a distancia, sin despertar sospechas”, apuntó el analista militar Elijah Magnier, radicado en Bruselas, quien aludió a “un fallo de seguridad importante en los protocolos de Hezbolá”.
“Ya fuera haciéndose pasar por un proveedor o incorporando los equipos manipulados directamente en la cadena logística de Hezbolá a través de sus puntos de vulnerabilidad [camiones de transporte, buques mercantes], lograron distribuir los bíperes dentro de la organización”, consideró Mike DiMino, experto en seguridad y exanalista de la CIA.
Otra hipótesis, según Riad Kahwaji, analista en temas de seguridad radicado en Dubái, sería que, como “Israel controla una gran parte de las industrias electrónicas del mundo, quizá una de las fábricas que posee fabricó y expidió esos aparatos explosivos que explotaron hoy”.
Esta operación, un ciberataque sofisticado pero con herramientas muy pasadas de moda, supondría un nuevo éxito espectacular de los servicios israelíes, tras el asesinato en Teherán, a finales de julio, del líder político del movimiento islamista palestino Hamás, Ismail Haniyeh.
Según el New York Times, en esa ocasión se había ocultado una bomba dos meses antes en el edificio.
El experto Mike DiMino consideró que las explosiones de la víspera constituyen “una operación clásica de sabotaje, el trabajo de los servicios de inteligencia en su máxima expresión”.
“Organizar de forma adecuada una operación de esa magnitud lleva meses, sino años”, añadió DiMino en X.
Los servicios de inteligencia israelíes tenían fama de ser de los mejores del mundo. Pero esa reputación se vio cuestionada por la letal incursión de comandos de Hamás en el sur del país, el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza, recordó por su parte el experto en Defensa francés Pierre Servent.