Ayer, durante la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY), Shunko Rojas, socio director de Quipu Advisors y ex integrante del equipo negociador del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, centró su exposición en las acciones concretas que deben tomar los empresarios para aprovechar el tratado que entró en vigor el 1 de mayo de 2026.
Rojas describió el acuerdo como la reforma comercial más importante de los últimos 30 años para el Mercosur y subrayó que, aunque genera importantes oportunidades de acceso a mercados, competitividad y atracción de inversiones, su aprovechamiento efectivo requiere preparación inmediata y sistemática por parte del sector privado. En primer lugar, realizar un diagnóstico integral del impacto del acuerdo en cada empresa. Este análisis no debe limitarse al área de comercio exterior o logística, sino involucrar a todo el equipo directivo: finanzas, producción, legal y logística.
“Hay que evaluar cómo impacta el acuerdo en el producto, en el proceso productivo, en las estructuras de costos, en la competitividad y en todo el modelo de negocio”, explicó. El diagnóstico debe extenderse además a toda la cadena de valor: conversar con proveedores sobre posibles reducciones de costos en insumos y maquinaria, e identificar potenciales socios europeos y dentro del Mercosur. En segundo lugar, desarrollar capacidades para cumplir con los exigentes estándares regulatorios europeos. El acuerdo va mucho más allá de la desgravación arancelaria. Para acceder efectivamente al mercado de la UE se requieren altos niveles de cumplimiento en materia sanitaria, fitosanitaria, ambiental (como la regulación de deforestación y el mecanismo de ajuste en frontera de carbono), trazabilidad, derechos humanos y sostenibilidad en toda la cadena de suministro.
En tercer lugar, fortalecer la coordinación entre el sector privado-público. Rojas señaló que los gobiernos del Mercosur, incluido el de Paraguay, están dispuestos a avanzar, pero necesitan el insumo concreto del empresariado: identificación de productos que requieren protocolos sanitarios específicos, obstáculos en certificaciones, necesidades de asistencia técnica y prioridades para la distribución de cuotas.
Rojas mencionó que el pacto ofrece herramientas como reglas de origen flexibles, autocertificación simplificada, cuotas exclusivas para Paraguay en azúcar, biodiésel y carne porcina, y un régimen de maquila que puede dinamizarse. Sin embargo, insistió en que el éxito dependerá de la rapidez y profundidad con que las empresas paraguayas se preparen.
- 450 millones de consumidores abarcará el pacto comercial, con lo que se abre un mercado enorme.