16 feb. 2026

Evaristo IsasiLa gambeta fue su virtud

Fue uno de los futbolistas muy admirados por sus gambetas y los centros precisos a la carrera.

Se identificó con la casaca de Olimpia, club con el que conquistó la Copa Libertadores y la Intercontinental. Empero, el protagonista de esta rica historia admitió que lo mejor de su carrera fue haber estado en el plantel que jugó el Mundial de México 1986.

El Negro Evaristo Isasi Colman (55 años), quien actualmente está alejado del fútbol y un tanto molesto por la carencia de reconocimiento por los logros que obtuvo con el franjeado, en su mejor momento futbolístico. Comenzó en su querido General Artigas, de Mariano Roque Alonso.

Luego pasó al Juventud de Loma Pytá. Después fichó por el General Caballero de Zeballos Cué. De ahí dio el gran salto al Olimpia, en 1974. También jugó por tres temporadas en el fútbol colombiano, específicamente en el Deportes Tolima y en el Independiente de Santa Fe.

“Hay tantas cosas que uno puede recordar, porque jugar un Mundial es algo inigualable para un jugador. Es lo más importante que uno puede conseguir como profesional, en la carrera y gracias a Dios me tocó a mí estar en la plantilla de la selección que jugó México 1986", reconoció el ex delantero por el sector derecho.

También, manifestó: “No tuve la ocasión de ingresar en ninguno de los partidos. Solamente estuve en un solo juego de suplente y fue ante Irak, en el inicio del torneo. Sin embargo, uno siempre le da fuerzas a los compañeros que están dentro de la cancha”.

Aclaró: “El grupo que teníamos era bastante aceptable. Lastimosamente no tuvimos tanta camaraderías como debería ser en un plantel de selección nacional, un equipo con aspiraciones, pero al margen de todo eso llegamos bien lejos”.

Desde arriba

Isasi, además, resaltó: “Lo más emocionante y estoy seguro que todos recordarán es aquel partido que jugamos con México. Ese juego lo observé desde arriba, desde las gradas, como un hincha más. Nosotros los que estábamos ahí sufrimos más de los que estaban dentro de la cancha y del banco de suplentes”.

Mencionó: “Para mí fue el partido más emocionante, porque de ese juego dependían muchas cosas para pasar a la otra ronda y, además, jugábamos contra el local, con el dueño de casa”.

Dejó en claro: “El equipo nuestro era completito e incluso pudimos haber llegado un poco más lejos en el Mundial”.

Admitió: “Hubo mucha ansiedad por jugar el Mundial, ya que clasificamos después de 28 años a la cita más importante a nivel de selecciones. Estar en un plantel mundialista es la cúspide de la carrera de un futbolista y más todavía en mi caso, porque prácticamente estaba terminando concluyendo mi carrera en aquel entonces”.

Dos pasiones

“Vestir y defender por muchos años la casaca del Olimpia para mí es un gran orgullo. Conquistar varios títulos y disfrutar al máximo esos momentos son las cosas de los que uno no se olvida. Sin embargo, lo máximo es vestir la albirroja, que felizmente también me tocó la ocasión de hacerlo”, significó.

En lo que respecta a la actualidad del Olimpia, deseó: “Ojalá que pueda llegar a lo que se propone el presidente (Marcelo Recanate), los jugadores, cuerpo técnico, porque nada es fácil en el fútbol. El tema está en que hay que jugar los partidos, esperar los resultados y antes de que den los resultados es fácil de hablar, pero creo que siempre es mejor hablar después de conseguir los logros”.

Además, remarcó: “Para llegar a un título es dificilísimo y más todavía ahora que hay muy buenos equipos y que también tienen las mismas aspiraciones, que es lógicamente la de campeonar”.

Recordó: “Osvaldo Domínguez Dibb (ex presidente de Olimpia) es un dirigente ganador que influía mucho en el grupo, porque basaba su trabajo en lo colectivo y no en uno solo. Formaba un grupo y creo que esa corporación de gente es la que ganaba todo y no uno, ni dos personas”.

Está alejado

“Estoy bastante alejado del fútbol. Realmente uno espera un reconocimiento después de lograr cosas importantes en el fútbol. Muchos ex jugadores del Olimpia que conseguimos ganar la Copa Intercontinental estamos olvidados y ni siquiera alguien se acerca a nosotros para decirnos que ganaste esto, fuiste esto y mereces un premio. Sin embargo, hoy en día ni el perro se acuerda de nosotros y quiero aprovechar la oportunidad para agradecer a Última Hora por publicar este tipo de entrevistas y de esa manera recordar las cosas buenas del fútbol”, exteriorizó su pensamiento.

Relató: “Es muy triste que nadie se acuerde de nosotros y realmente a uno a veces le genera rabia por haber jugado al fútbol. Aquellos 25 jugadores que conformaron el plantel que logró cosas muy importantes para el Olimpia en este momento lo más probable es que ni siquiera su familia se acuerde de ellos. Algunos pasan bien y otros mal. Lastimosamente en este país no existe un espíritu de servir, de agradar o de reconocimiento hacía las personas”.

Sostuvo: “En lo económico lo que nosotros ganamos en aquel entonces prácticamente era nada en comparación a lo que actualmente perciben los profesionales. Era muy poco y no como ahora, que realizando un contrato de un año ya puede darse el lujo de decir que ganó algo. En aquel tiempo en que nosotros jugábamos para ganar 100 mil dólares uno tenía que ser un fuera de serie”.

LOS HIJOS. El ex delantero franjeado, Evaristo Isasi, tiene dos hijos. Ellos son Júnior Evaristo 23 años y Criz Johana 28 años. Consultado el progenitor si el primero juega al fútbol, manifestó que llegó a practicar por buen tiempo, pero después dejó el balón por los libros por el gran sacrificio que implica congeniar las dos cosas.

CON IDEAS. “Cayetano Re (ex técnico de la selección paraguaya en México 1986) era una persona con ideas, con espíritu ganador. Como cualquier ser humano también tiene sus errores y equivocaciones. Nadie es perfecto en la vida. Era una persona que agradó a mucha gente. Sacó muy buenos resultados y al fin y al cabo los resultados son los que cantan”, manifestó Charli (apodo de Isasi).

MUCHA MÍSTICA. “Una de las virtudes de Cayetano fue transmitir la mística. Esas ganas, esos deseos de ganar un partido como sea. Fue un entrenador que peleó por sus jugadores ya sea en la selección y en los equipos por donde le tocó pasar”, dijo Evaristo.

INQUIETO. “Cayetano era una persona inquieta. Se sentaba en el banco y un minuto no se quedaba en su lugar. Silbaba, hablaba como un español. Hay un montón de cosas que solamente él lo hacía en ese tiempo. Llamaba mucho la atención con las cosas que hacía, porque había entrenadores que ni siquiera se movía de sus asientos. Cayetano corría de un lado a otro en los partidos y transpiraba mucho más que el propio jugador de fútbol que estaba dentro de la cancha”, explicó el ex atacante de la albirroja y del Olimpia.