País

Evaluación a universidades forzará el cierre de gran cantidad de filiales

Se visibilizarán las necesidades de recursos de todas las universidades públicas, por un lado, y en el caso de las privadas se verán forzadas a reducir la ingente cantidad de filiales extendidas en el país.

Existen universidades que poseen más de 50 filiales, a nivel país, sin que su funcionamiento (administrativo, académico y financiero) sea evaluado de forma integral por el organismo encargado de medir la calidad del servicio.

A partir de este mes, la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) pasará a revisar el estado de las instituciones de educación superior, públicas y privadas.

El Dr. Raúl Aguilera, presidente de la Aneaes, coincide en que este mecanismo de evaluación abonará el terreno para que las propias universidades –principalmente del sector privado– reduzcan la gran cantidad de filiales.

“Por primera vez vamos a tener un informe fidedigno y real del estado de nuestras universidades, de forma integral. Siempre se intervino por algún problema, pero ahora se va a evaluar integralmente la estructura de todas las dimensiones”, refiere en alusión a aquellas entidades que pasaron por un proceso de intervención por parte del Consejo Nacional de Educación Superior (Cones).

“Se evalúa la capacidad de gestión y la capacidad de que ellos cumplan con lo que determinaron como misión y visión”, señala.

La Aneaes elaboró cinco dimensiones (ver infografía) con un total de 12 componentes para evaluar a las instituciones de educación superior. Se cuenta con 25 criterios, 107 indicadores y una escala valorativa: cumple totalmente, parcialmente o no cumple. En el caso de los criterios la valoración es: pleno, satisfactorio, suficiente, escaso, no se cumple.

“Esta primera evaluación tiene un carácter diagnóstico; saber en qué situación se encuentran las instituciones. Y después de esto tiene que salir sí o sí un plan de mejoras; y ese plan nos permite hacer un seguimiento a fin de mejorar o elevar los estándares de calidad”, completa Aguilera.

Una vez que se pueda subsanar los déficits se pasa a una fase posterior que tiene como resultado: acreditación, postergación o rechazo, dijo.

Recursos. Para Aguilera este proceso, además, obligará al Estado a “redireccionar recursos” que están concentrados casi en su totalidad en la Universidad Nacional de Asunción (UNA). En contrapartida, “las siete universidades nacionales tienen pocos recursos para hacer investigación en forma”, compara. “Por Constitución Nacional, las universidades y los institutos, su misión sustantiva es la formación profesional superior, extensión universitaria y la investigación científica y tecnológica”, dice.

En el punto que hace referencia a la formación profesional, van a analizar “la capacidad que tienen ellos en el más alto nivel posible”, anuncia.

“Con esto se puede establecer una línea de base del estado de las instituciones de educación superior para proyectar nuevas políticas públicas para el fortalecimiento de ellas, no para sancionarlas. Pero necesitamos que las instituciones mejoren su situación: de los procesos administrativos, pedagógicos, financieros, socio-comunitarios”, enumera.

La Aneaes comenzará a evaluar primero a las públicas porque se cuenta con recursos para el efecto, dentro del programa del Fondo para la Excelencia de la Educación y de la Investigación (FEEI).

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