La diferencia es un poco menos si se consideran los números de inicio de año, recordando que a principios de enero la cotización era de G. 7.850 por euro, moneda que fue noticia en las últimas semanas debido a su depreciación con respecto al dólar estadounidense, dentro de los mercados internacionales.
Al respecto, el economista Carlos Carvallo Spalding sostuvo que el dólar ganó mayor fuerza últimamente a la espera de una nueva subida de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos, pero que el euro puso un freno a su contracción luego de que el Banco Central Europeo (BCE) elevó recientemente sus tipos de interés en 50 puntos, por primera vez desde el año 2011.
“Hemos visto vaivenes esperados dentro del mercado de divisas (...) Pero muchos especialistas dicen que las divisas se están moviendo menos, mirando la paridad de tasas de interés y más aún las decisiones estratégicas en el mercado cambiario, que tienen que ver con el apetito de riesgo de los agentes, la incertidumbre también favorece la apreciación del dólar sobre el resto de las monedas”, detalló.