Por Marisol Ramírez<br/><br/>mramirez@uhora.com.py<br/><br/>
Actores, directores y productores manifestaron preocupación ante la falta de apoyo monetario para continuar con la producción de ficción en nuestro país, en televisión.<br/><br/>La positiva reacción del público ante la realización televisiva González vs. Bonetti I (2005), de Tana Schémbori y Juan Carlos Maneglia, motivó a otras producciones nacionales, que se emitieron por los canales nacionales. Sin embargo, hace casi tres años todo tipo de iniciativa en este campo quedó congelada.<br/><br/>"No hay presupuesto”, comenta Liliana Pedrozo, quien trabajó como coordinadora de producción en las realizaciones Papá del corazón (2008) y De mil amores (2009). <br/><br/>Para la productora, los trabajos hechos dejaron saldos positivos “en todos los aspectos artísticos”, pero, principalmente, en el fortalecimiento de la industria. Señaló que cada serie fue evolucionando, “una mejor que otra”, empezando con una serie semanal a una tira diaria.<br/><br/>"El aporte de las series es que nos ayudan a identificarnos. Con ellas se vieron en pantalla chica nuestras costumbres, y se mostró que los profesionales estamos en condiciones humanas y técnicas para desafíos de producción importantes que pueden ser consumidos en el mercado interno y externo. Las condiciones están dadas; creo que el 2013 será un año de retorno favorable”, indicó, por su parte Mauricio Larrosa, que trabajó como director de cámaras en Gvs.B y Ánimo Juan (2005).<br/><br/>A su entender, el hecho de que paró la inversión en producción de ficción responde a dos variables; la primera es el costo que lleva hacer una ficción, y la segunda, es que el interés actual de los televidentes se vuelca en un gran porcentaje hacia los programas de entretenimiento.<br/><br/>ERRORES. Para la actriz Lourdes Llanes, unos de los más grandes errores que sumó a que parara la producción nacional de ficción tiene que ver con que no se confió en los productores y directores paraguayos. “Se contrató a personas de afuera, lo que sumó un costo altísimo a la producción”, opina quien actuó en Gvs.B parte I y La Revancha, ambas en 2005, y en La Doña (2010).<br/><br/> En las redes sociales, especialmente en Facebook, los pedidos son categóricos. Por ejemplo, en el sitio Queremos nuevas telenovelas y series paraguayas, señalan, desde el 2011: “Señores empresarios, queremos que inviertan en nuevos proyectos de ficción en Paraguay. Queremos apreciar el arte y a los artistas!”, escriben.<br/><br/>ACIERTOS. Para Agustín Núñez, que escribió y dirigió La disputa (1990) y dirigió La Herencia de Caín (2009), “con las series y los unitarios se logró romper paradigmas respecto a estereotipos instalados en la televisión. “Se puso en vidriera al país, utilizando locaciones de exteriores nunca antes utilizadas, y se conformó un equipo de guionistas con una organización y una dinámica nunca antes desarrolladas en el Paraguay, entre otros logros”, apuntó.<br/><br/>Para Núñez, seguir con la producción nacional pasa por “salir de la cuadratura mental que termina apoyando a la estupidez. Espero que esto cambie y construyamos, desde el espacio de la expresión artística, el Paraguay que merecemos”, afirmó.<br/><br/>A SABER<br/><br/>Series producidas y emitidas por Telefuturo: Gvs.B, Ánimo Juan, De mil amores, La Doña<br/><br/>Ficción emitida en Canal 13: La Chuchi, Niñera de adultos, Mi querido doctor, Ríos de fuego, La disputa (primer dramatizado de 4 capítulos. Año 1990) <br/><br/>Ficción emitida a través del SNT: Locos y divertidos, Residencial sonrisas, La oficina de Alberto.<br/><br/>Producción de Clotilde Cabral: Nuestros fantasmas, Sombras en la noche<br/><br/>Producción de ficción emitida en Unicanal: La Herencia de Caín<br/><br/>"LA CULTURA ES LA BASE DE UN PAÍS"<br/><br/>"En base a mi experiencia en la producción de ficción en el país, opino que fueron catapultas para los actores que trabajamos en ellas. Particularmente, Gvs.B impulsó mi carrera actoral, fue lo máximo. Después de esa serie vinieron otras que tuvieron éxito, lastimosamente todo se estancó. En mi opinión es la parte económica la traba, la falta de apoyo de empresas, además de realizadores que se jueguen más por la ficción, y falta de oportunidades para exportar. Todo esto hace al avance de la producción de ficción en la tevé, que forma parte de la cultura”.<br/><br/>