17 feb. 2026

Estudiantes de agronomía construyen invernadero con material reciclado

Por Noelia Duarte Solís

Acabado.  Los alumnos muestran cómo realizaron el nuevo y flamante invernadero.

Acabado. Los alumnos muestran cómo realizaron el nuevo y flamante invernadero.

MINGA GUAZÚ

La falta de recursos económicos hace que los invernaderos, pese a la necesidad, sean una herramienta poco utilizado en el Departamento del Alto Paraná por parte de los productores hortigranjeros. A partir de esta realidad, estudiantes universitarios iniciaron un trabajo de investigación y encontraron que es posible construirlo a bajo costo, con materiales reciclados utilizando botellas de plástico.

Se trata de un experimento que puede servir de modelo a ser utilizado por organizaciones de pequeños productores, que constantemente claman por aportes del gobierno para la financiación de invernaderos.

La iniciativa es de estudiantes de las carreras de Ingeniería Ambiental y Agronomía de la Facultad de Ingeniería Agronómica (FIA) de la Universidad Nacional del Este (UNE). El proceso, que contó la orientación de docentes y directivos de la FIA, comenzó hace 30 días con la colecta de los materiales reciclables en todos los cursos de la unidad académica.

El invernadero tiene 16 metros cuadrados y se utilizaron 3.800 botellas de plástico de varios tamaños y colores. Los alambres, clavos y otros materiales fueron donados, salvo la madera que compraron con el aporte de los alumnos. La estructura fue presentada la semana pasada.

SEMILLERO. Mónica Stipp, alumna del tercer semestre de Agronomía dijo que la construcción servirá para un semillero en las prácticas de las dos carreras de la FIA, donde sembrarán hortalizas y luego las llevarán a un sitio abierto. “La facultad nos proveerá las semillas y queremos demostrar con eso que en un ambiente protegido las semillas germinan más rápido. Además hacemos saber que con poco costo se puede tener un invernadero que ayuda al productor y al medioambiente”, explicó la alumna.

El proyecto del invernadero ecológico fue elaborado por los integrantes del Centro de Estudiantes de la FIA y luego involucró a los demás alumnos de todos los semestres de las dos carreras.

El uso para semillas hortícolas es un primer paso, porque en una próxima acción pretenden utilizar las semillas frutales y florales, demostrando la utilidad del invernadero que ayuda a la tarea y a la vez genera mejores condiciones en el medioambiente.

ECONÓMICO. “No es mucho lo que se necesita y creemos que es fácil hacer y mantener. Por ejemplo usamos las botellas de dos litros para las paredes y las de litro y medio para la parte del techo y la puerta. Lo terminamos en 5 días dentro del campus”, agregó Mónica Stipp al recordar que las botellas de plástico son un elemento abundante en todos los distritos del departamento. “Los labriegos son numerosos y organizados y con una buena asistencia técnica pueden lograr mucho más”, añadió.

Los estudiantes explicaron que el reciclaje es fundamental para la conservación ambiental y de acuerdo a la opinión de expertos, numerosos materiales que utilizamos día a día pueden ser reutilizados, en varias situaciones.

ACCIÓN. El grupo de estudiantes de la FIA realiza cada año actividades que sirven para la recuperación y preservación del medioambiente. El año pasado realizaron un caminero utilizando tapitas de plástico. Utilizaron 30.000 tapitas dentro del proyecto “reutilicemos conscientemente”, que surgió a iniciativa del centro de estudiantes de la carrera de Ingeniería Ambiental. Construyeron un colorido caminero de 30 metros dentro del predio de la FIA.

También presentaron el año pasado, otro proyecto de extensión universitaria, que tiene como objetivo reducir el efecto contaminante de las pilas.