Por Marisol Ramírez
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Cuando la expectativa es grande, los resultados pueden no ser los esperados. Sin embargo, el grupo Los Bosquimanos Koryak estuvo acorde a lo que se aguardaba.
Su obra, El truco de Olej, es un espectáculo con tinte circense, modalidad de teatro negro y técnica Bunraku.
Con ella, se pudo apreciar la habilidad de los seis teatristas uruguayos, quienes lograron dar vida a los muñecos fluorescentes y trasmitir las emociones precisas al argumento de la historia.
En la hora y minutos de duración del show, resaltaron las figuras, las formas y los llamativos colores fluo de los muñecos.
La historia propuesta gira entorno a uno de los muñecos, el pequeño Olej, quien sueña con tener una oportunidad de demostrar su talento en la magia.
La persistencia de Olej, a veces hasta cansa, y a propósito, pues el personaje tiene que insistir hasta el hartazgo al director del circo, para tener su ansiada oportunidad. Por eso, en repetidas ocasiones se interpone al desarrollo de los espectáculos previstos para el público.
El argumento es casi una excusa para mostrar las coloridas imágenes y los coreográficos y armónicos movimientos de los muñecos.
En este espectáculo, poco convencional para nuestro mercado, se encuentran elementos interesantes tanto para niños como para adultos. Sin embargo, los pequeños son los más atraídos por la magia del estilo presentado por los uruguayos.
Al finalizar el espectáculo, los seis integrantes del elenco invitaron a un niño del público a saludar de cerca a uno de los muñecos. Además, mostraron cómo funciona en la oscuridad el show.
Los espectadores quedaron asombrados ante la complejidad del manejo de los muñecos, que con las luces apagadas, realmente parecían salidos de otra dimensión.