Desde aquella conversación he reflexionado y preguntado mucho. A continuación pongo algunos datos recibidos. Les ruego los corrijan, aumenten o disminuyan. Es necesario, porque el IPS debiera de ser el hospital modelo del pueblo.
Caos por el trato que te dan, que es pésimo. Enfermeras y médicos, por supuesto con la excepciones que siempre hay, no te acogen. Te escuchan, no te tocan o auscultan y te hacen hacer estudios y más estudios y comprar medicinas y más medicinas. La siguiente vez , te pedirán otras y otras distintas. Y así te tienen entretenido. No te revisan a fondo. Y… “pase el siguiente”.
Y, algo muy curioso. “Estos mismos doctores los he encontrado en otros hospitales, allí son diferentes”. Pero ¿qué pasa en el IPS?
Otro problema es el de las medicinas. “No hay”. “Hasta el mes de julio porque están en licitación”.
“Pero ¿dónde está la plata por los servicios que deberíamos recibir?”.
El call center te da ocupado o “Espere unos minutos”. Son 15, 30 o 45 minutos, si tenés suerte. Luego la respuesta: “Ya no hay turno”. A comenzar de nuevo mañana…
Recorriendo el IPS he encontrado muchos asegurados que vienen del interior. Rebotados o enviados. En ambulancia o bus. Demasiado sufrimiento esto último. Al llegar chocan con la burocracia del IPS. Lo que viene después es un drama.
IPS, repito, recibe más aportes que otros sanatorios privados. Tienen derecho a los mejores médicos, la mejor atención, con todas las medicinas necesarias y en un ambiente sano sin el peligro de ser contagiados de enfermedades hospitalarias.
Ojalá, pronto sea una realidad.