Los magistrados Isidro González y Aniceto Amarilla adujeron que el imputado estuvo tres años en prisión, que para ellos es el tope de la pena mínima, por lo que ordenaron su libertad el 3 de agosto pasado. La camarista Mirian Meza votó contra el fallo de sus colegas.
El hombre está imputado por supuestamente haber abusado de su hijastra desde los nueve años, por un periodo de tres años, a punta de cuchillo y manteniendola como esclava sexual a través de amenazas, según la denuncia que realizó su padre.
Los manifestantes llegaron en la noche de este lunes hasta la vivienda de Isidro González, ubicada en el kilómetro 8 Acaray, y la residencia de Aniceto Amarilla, en el Área 4, donde exhibieron pancartas con frases de repudio a los magistrados.
El expediente de la causa estuvo nueve meses en la Sala Penal de la Cámara de Apelaciones, luego de que la jueza penal de Garantías, Dólica Giménez, denegara la libertad del procesado. En consecuencia, la audiencia preliminar no se pudo realizar.
De acuerdo a lo explicado por el padre biológico, temen que el ahora imputado obstruya la investigación del caso y amenace a las víctimas y testigos, debido a que la expectativa de pena es de 22 años aproximadamente.
El nombre de la afectada, los familiares y el supuesto autor se omiten en cumplimiento del artículo 29 del Código de la Niñez, que prohíbe la publicación de datos que posibiliten identificar a los menores de edad en condición de víctima o supuesto autor de hechos punibles.