15 jul 2026

Erssan no soluciona las quejas contra aguatera

Cuentas excesivas por el consumo de agua, medidores que ya no funcionan en forma, el suministro de agua sucia y las roturas del desagüe cloacal, son los principales problemas que afrontan en el barrio Villa Jardín de Limpio y que desde hace 15 meses los vecinos esperan una solución de parte del Erssan, ente regulador de los servicios sanitarios y de agua potable.
“El presidente de la Erssan, Luduvico Sarubbi, nos mintió cuando fue al barrio a prometer que iban a atender las denuncias de abusos que comete la empresa Aguas Paraguayas en nuestra zona, porque hace 15 meses nuestras denuncias están paralizadas, mientras seguimos pagando montos exorbitantes por un pésimo servicio que recibimos”, destacó Óscar Feltes, de la coordinadora de usuarios de Villa Jardín, asociada de la Asociación de Consumidores del Paraguay (Asucop).
El conflicto con las 600 familias que viven en Villa Jardín se inició cuando los moradores reaccionaron antes los montos elevados que pretendía cobrar la aguatera por el consumo de agua. Pese a los reclamos hechos por los consumidores y la intervención del Erssan en el caso, las cuentas elevadas siguieron emitiéndose, por más que por Ley 1.614 cuando existe conflicto por el costo de la provisión del agua potable, debe cobrarse la tarifa mínima hasta resolverse la denuncia.
“Erssan mismo avaló el incumplimiento de la normativas, al dejar pasar el tiempo y permitir que sigan cobrando con los excesos y no dar una solución definitiva a los abusos denunciados por los que vivimos en Villa Jardín. Directamente Erssan no cumple con su función para lo cual fue creado”, precisó Feltes a ÚH.

AGUA SUCIA. Gladys Velázquez de Fernández y Olga Paola de Amarilla también comentaron de otros problemas que afrontan en el barrio a raíz del servicio que reciben de parte de la empresa Aguas Paraguayas.
Las pobladores relataron del agua sucia que distribuye la aguatera a las casas. “Hay veces que se nota perfectamente que el agua no está tratada, está sucia y hasta tiene olor a pescado”, comentó Gladys de Fernández.
Por su parte, Olga de Amarilla mencionó el ambiente insalubre que vive varias partes del barrio, con la emanación del líquido cloacal en las calles, a raíz de desperfectos en el sistema de desagüe sanitario.
Dijeron que a inicios de años, técnicos de la Secretaría del Ambiente (Seam) verificaron el problema de la cloaca y dijeron que el caso ameritaba el cierre de la planta de tratamiento. Pero a tres meses, nada pasó y siguen viviendo en medio de los residuos cloacales.