El estadio de Fomento de Barrio Obrero lució repleto de espectadores (incluso hubo más publico pagante que llegó a 391 espectadores, que en cualquiera de las jornadas de la Divisional Nacional), con muchas mujeres y niños que tuvieron que digerir un lamentable escándalo.
La chispa de la discordia se inició con la descalificación del alfonsino William Pereira (antes habían ido a vestidores anticipadamente al ver la tarjeta azul Arturo Pérez, de San Alfonso, y Alejandro Vázquez, de los helénicos).
El incidente comenzó al pasar el recién descalificado frente al banco rival y después se generalizó entre jugadores titulares, suplentes e inclusive aficionados a ambas divisas.
Había distintos frentes de enfrentamientos mientras los policías a duras penas consiguieron que vuelva la calma. El partido quedó suspendido.
REUNIÓN URGENTE. Ayer, por la mañana, en reunión de emergencia, el Comité Ejecutivo de la Federación estudió la situación y solicitó a Tigo Sports la provisión del video de los incidentes para tomar una decisión definitiva en cuanto a la cuestión deportiva esta mañana y pasar los antecedentes al Tribunal de Justicia que será el que aplicará las sanciones que correspondan.
Hoy se sabrá si el partido continúa (en cuyo caso se cumpliría a puertas cerradas) o se toma otra decisión.
El ganador de esta competencia subirá a la Divisional Nacional en la que actuará en 2016 en reemplazo de Fomento, recién descendido.
BAHÍA, TERCERO. En el enfrentamiento preliminar, que se disputó por el tercer puesto, Sport Bahía derrotó a Deportivo Primor 5 a 3.