Por Bernardo Agustti
bagustti@uhora.com.py
El Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) ha extendido sus brazos ejecutores a través de sus soldados presuntamente en dos nuevas zonas que son Curuguaty y Ciudad del Este, de acuerdo a fuentes allegadas a las investigaciones, en este caso la Fiscalía de Antisecuestros y de la propia Policía, que está encargada de capturar a los miembros del citado grupo armado que opera en el país y que se sostiene económicamente en base a secuestros extorsivos ejecutados.
Atendiendo siempre a los datos que se manejan en el campo de la investigación, varios de los soldados que se alistaron en su momento desertaron ante el poco apoyo logístico que recibieron de parte de los principales líderes y ante esto volvieron a redireccionar sus vidas retornando a sus quehaceres diarios en la chacra. Sin embargo, la banda últimamente se ha revitalizado con la creación de células terroristas en Canindeyú y Alto Paraná, según los pesquisadores.
Uno de los investigadores explicó que el sostenimiento al grupo se había debilitado tras la desarticulación del Partido Patria Libre que según ellos en años atrás contaban con apoyo de organizaciones no gubernamentales, pero hoy día eso terminó.
ASENTAMIENTOS. Para la Policía de Antisecuestros ya no quedan dudas de la existencia de milicianos políticos que aún no están operando debido a que no es el momento, pero que se encuentran alistados en varios asentamientos.
Estos datos se manejan en base a tareas investigativas de campo realizadas hace un tiempo atrás y gran parte de las células del Ejército del Pueblo Paraguayo se encuentran en la capital del Alto Paraná, según confidenció una fuente a este medio.
En cuanto a la zona de Curuguaty se sabe que varios de los considerados líderes de este grupo armado tales como Gabriel Cardozo Zárate, son oriundos de localidades cercanas a ésta como Sidepar, donde incluso tras el secuestro y posterior liberación del ganadero Fidel Zavala se lo buscó en la casa de sus padres, pero no se tuvo el éxito esperado.
De este punto, los brazos del EPP se extienden en gran medida también al territorio de Caaguazú, donde Magna Meza cuenta con familiares en la colonia 3 de Febrero y no se descarta que en este sitio existan personas que en su momento fueron adiestradas.
Las zonas de San Pedro y Concepción son las bases principales de este grupo y son departamentos amplios donde los jefes están prófugos. Manuel Cristaldo Mieres, Osvaldo Villalba y otros son oriundos de estas tierras y para la Policía y Fiscalía ellos cuentan con el apoyo de los pobladores lo que imposibilita la captura de varios de ellos.
En zona de Vallemí también se habían realizado procedimientos en búsqueda del EPP y cerca de esta localidad se encuentra Puerto Casado, donde también existen sospechas de la presencia de adherentes al grupo terrorista.